Puedo ver su mirada ojiverde que destella cuando estoy enfrente de él, poniendo mi mejor pose de bailarina junto con Karina. Ese increíblemente hombre guapo y deslumbrante, era nada más y nada menos que mi esposo. Que no duda en enrojecer su cara cuando me ve posicionarme como una verdadera bailarina enfrente de él. El profesor Tyler como siempre, mantiene una cubierta de ser el mejor profesor del mundo. Tratando de venderse como un profesional. –Estás dos bellezas, son las mejores bailarinas que tengo en este año. –Yo volteo a ver de reojo a Karina, quién de inmediato rueda los ojos al escuchar al profesor Tyler. –Siempre he recibido elogios por parte de mis inversores –Comenta Sebastián con una enorme sonrisa en sus labios. –Está escuela tiene a muy buenas bailarinas, es por eso qu

