Me inquietas

1346 Words
Me inquietas Aneli salió de su casa por la mañana siendo virgen y sintiéndose dueña de sí misma y regresaba esa noche sin saber a quién pertenecía. Era un contrato aún sin firmarlo, o era una vendida aún que había disfrutado cada segundo con ese hombre que había conocido esa misma tarde y se había convertido en mujer en su cama -- ¿Quién era? ¿En qué se había convertido? Se preguntaba cómo podría mirar a Víctor el doctor que la había apoyado tantas veces y que resultó ser el médico de aquel hombre, nunca le llamó por su nombre ni él por el suyo -- ¿Que había sido eso entonces? -- Por que de que hubo placer y pasión en su encuentro y lo hubo a granel porque se sentía tan extraña. Se preguntaba si en medio de su decisión de disfrutar de su primera vez con un hombre, no se había dejado llevar y había pasado la línea del contrato y había disfrutado de más al hombre -- Su mente era un lío. -- Hola hermanita, yo.. -- Prepara tus maletas ¡que te vas ahora mismo! e transferido a tu cuenta dinero suficiente para que vivas y para que hagas algo bueno con tu vida, y por esos hombres no te preocupes -- Ya les pagué tu deuda.. -- ¿¡Cómo!? -- ¿De dónde sacaste tanto dinero? -- Los ojos de su hermano se abrieron enormes al escuchar a su hermana -- Lo que hice, no te importa, sólo vete antes de que me arrepienta y deje que esos tipos me envíen tu cabeza como regalo.. -- No sé que fue lo que hiciste -- Pero gracias hermanita yo te juro.. -- No jures George, ¡sólo vete! -- Cerrando la puerta de su habitación dejó a su hermano sin entender lo que había pasado, pero sin preguntar más, tomó el tiquete del tren que su hermana le dejo en la mesa y se fue a su habitación a preparar sus maletas. Antes de irse tocó la puerta de la habitación de Aneli y le dijo: Sé que debió ser un gran sacrificio lo que hiciste para salvar mi pellejo -- Espero que seas feliz y te compence el cielo lo que has hecho para salvarme -- Adiós hermanita -- ¡Perdóname, de verdad que lo siento mucho! Con un abrazo Aneli se despedía de su hermano y su única familia en ese país, se quedaba sola en aquella casa con un contrato a cuestas con un multimillonario del que no podía escapar. En la mañana muy temprano al llegar a la clínica con el primero que ella quería hablar era con el doctor Víctor Gallagan -- Hola doctor, ¿Tiene unos minutos? -- Pasa Aneli, cierra la puerta -- ¿Dime? -- ¿Te trato bien? ¿Fue un caballero contigo? -- Henry suele ser un hombre muy seco y controlador -- Su forma de querer es muy extraña hasta para mí que lo conozco desde hace muchos años -- Dime la verdad Aneli, ¿Porque aceptaste ese trato? -- Mi hermano perdió la casa en el póquer y su cabeza tenía precio y también la mía, las personas a las que él les debía querían el pago cuanto antes o su cabeza me sería enviada en una caja de regalo y ayer precisamente antes de entrar a la clínica por la mañana un hombre con capucha me puso una navaja en mi cuello y una fecha límite para pagarles -- No pensé en nada más que en lo que estaba viviendo cuando él me lo propuso y hasta que volví a mi casa me di cuenta de lo que había hecho.. -- Ahora doctor, estoy atrapada por lo que hice y no tengo más salida que cumplir con mi parte, aún que sé que se me desgarrara el alma cuando le tenga que entregar el bebé que crecerá en mi vientre -- Me siento perdida, ¡Como si no fuera yo! -- Eso significa que te trato mal .. -- ¡No! -- Fue muy tierno conmigo y honestamente doctor, me gustó estar con él -- Dijo Aneli algo apenada -- La idea de que Henry sea tierno es algo extraño de imaginar para mí -- Lo conozco como el frío hombre de negocios y me preocupo que te hiciera daño o que te tratara como a un objeto -- Algo que me tranquiliza es saber que te gustó estar con él, eso fue bueno para ti y lo será también para el bebé -- Y aunque no sea lo que deseaste, al menos tu hermano está a salvo de esos criminales y a ti no volverán a molestarte o a atacarte otra vez.. -- ¡Atacarla! -- ¿Quién? -- Se oyó la voz de un hombre al abrirse la puerta de repente -- Henry había venido para preguntar como se sentía Aneli y para proponerle al director de la clínica que le diera unas vacaciones a la madre de su hijo para afirmar su embarazo hasta estar seguro de haber conseguido su objetivo. La muchacha ya le pertenecía al sentir que de forma muy probable ya estaba esperando un hijo suyo, pero en su intención aún faltaba firmar el contrato y su segunda vez. Algo que ya había sucedido, pero para Henry aún faltaba y eso estaba en el contrato del que habían hablado ante su doctor y lo vivido con ella la noche anterior se contaba solo como una vez. -- ¿Pueden explicarme quién la atacó? -- Preguntó el magnate -- Tranquilo Henry, sólo fue un intento de asalto -- Le contestó el médico para calmarlo y suavizar el asunto que parecía haberlo alterado -- Un intento o no, será mejor para ella que esté bajo mi cuidado ahora que tendrá a mi bebé -- No quiero riesgos, e hecho una importante inversión en esto y no deseo correr ningún riesgo -- Lo mejor es que se vaya a vivir conmigo.. -- No es necesario señor -- Dentro del trato nunca se mencionó eso y para su tranquilidad aquí están los mejores especialistas y estaré vigiladas de cerca por el doctor Gallagan. -- Puede que tenga razón, pero durante las próximas cuatro semanas usted vivirá en mi casa y estará bajo estricto cuidado y después veremos.. -- Si mal no lo recuerdo ya se concretó la mitad del trato y nunca se mencionaron esas cláusulas y yo acepte el contrato tal cual y usted lo planteó antes -- Señor sepa usted que yo soy una enfermera en jefe especialmente preparada para asistir cualquier emergencia y por ende se muy bien cuidar de mí misma y ahora de su bebé -- Pierda cuidado que yo tomo muy enserio mis compromisos y sé claramente cuál tengo con usted.. -- Me quédare para su tranquilidad bajo su supervisión todos los nueve meses del embarazo y los seis de rigor y sabré cumplir con mi parte a cavalidad, despreocupase.. -- Me despreocupare de usted cuando mi hijo esté en mis brazos y usted lejos -- Por ahora usted hara lo que le diga y lo que yo le ordene y en este momento usted recogera sus cosas y se vendrá conmigo a mi casa dónde no habrá intentos de asalto y nada de jornadas de doble turno.. -- Se equivoca señor, yo pacte un bebé con usted y eso le daré -- No pacte mi vida entera y no soy su esposa para que pretenda controlarme -- Por ende así como yo respetaré mi parte y di señal de hacerlo, usted respetara también mi vida, mi profesión y mis decisiones -- La enérgica mirada de Aneli sorprendió tanto al doctor como a Henry que jamás se imaginó que llegara a oponerse a sus deseos -- Ninguna mujer en su vida lo había confrontado y mucho menos se había opuesto a sus planes. Y ésta se veía segura de lo que decía y algo muy curioso le pasó al escucharla, por primera vez sintió por una mujer admiración.
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