Ese día sería el gran acontecimiento del mes, puesto que se celebraría la fiesta en honor a los gemelos, Nathaniel y Josephine, por su décimo noveno cumpleaños, el ambiente era agradable esa mañana, Benedict se levantó con todo el ánimo que pudo reunir durante su placentera noche. Curiosamente se había despertado con la sensación de haber tenido un sueño, pero no lograba dar con la imagen que intentaba evocar, sólo recordaba sentirme muy feliz, completo y satisfecho. No se detuvo mucho a pensar en aquello, si era importante en algún momento lo recordaría y si tenía suerte volvería a soñar lo mismo esa noche, quizás una continuación más conmovedora y radiante. Se había tomado la decisión, para no decir que solamente él había dado la orden, de saltar el desayuno esa mañana, puesto que todo

