Después del gran susto que pasamos, Sonya estuvo dos días en observación ¡Si! Dos días donde lloró, berrinchó y se enojó más de diez veces conmigo porque: no le llevaba pizza, o coca cola, porque no dormía con ella o no le hacia el amor. ¡Dios! quería desertar, tirar la toalla o como se diga. Mi madre llegó a revisarla y estaba reacia ¡no colaboró! Me engañó ¿Qué edad tiene? Es una malcriada que solo hace pucheros y me da manotazos cuando hablo por teléfono a la oficina. ¡Tengo que trabajar! ¡Aaaaaahg! Estoy harto. — El ni siquiera me abraza - le dijo a su madre, esa vieja me va a odiar más si continúa — Una mujer embarazada necesita amor y tu no me lo das - puchero y lagrimas. Puse los ojos en blanco y me levanté de la silla, me acerqué, pasé la nariz por su mejilla en una tierna

