Un Rencuentro Tan Ansiado

3270 Words
En ambas familia  predomina el dolor por la pérdida de uno de los integrantes, en la familia de Leila el dolor era penetrante, el padre se sumerge en una amarga depresión donde su salud empeoraba. Aunque no tenga contacto con la familia política de su hija ya fallecida, sentía la necesidad de ir al entierró. Fueron notificados del deceso de Melek como también fueron invitados a asistir al entierro. Las horas pasan y las reuniones en la casa de Leyla fueron trascurriendo de manera apacible, recibieron el pesar de amigos más cercanos como de compañeros de trabajos de leyla. En cambio en la casa de los KutluSoy, no se hacia esas reuniones para ellos era importante enterrar a su familiar para que descanse en paz, bueno ellos pensaban así.   Para la hermosa Seher la vida continuaba y aunque no supiera de lo que realmente sucedió con su madre, tenía la curiosidad de saber dónde se encontraba ella, Celil le había mencionado que su madre fue llevada al hospital porqué estaba en estado grave. No se atrevió en darle a la pequeña el lamentable suceso. Para el hermano de Yaman, Ozgus parecía que la tristeza, el dolor y la desgracia que había ocurrido en la mansión no lo afectaban, eso pensaban todos, pero en realidad es que para Ozgus no era así, aunque él sea una persona especial con una enfermedad que le dificulta mucho él era consiente lo que ocurría a su alrededor.  Ha Ozgus lo habían diagnosticado a edad de catorce años una enfermedad llamada Epilepsia, pero lamentablemente sus situación fue empeorando hasta que su enfermedad lo dejase el brazo izquierdo limitado de hacer la más mínima actividad que debía un ser humano sano. Como también había quedado como si fuera un adolescente de apenas catorce años, esto para Celil era una oportunidad de ser un integrante más de la familia, Ozgus era manipulado por ella sin saber su familiares y aunque vivieran juntos en una casa cada quien era mundos apartes.  En el momento de aquel fatídico y lamentable deceso de Melek, Ozgus había visto lo que ambas mujeres hacían. Pero como él no lo tomaban enserio los familiares lo declaraban que es producto de su delirio habituales. Para Yaman era un momento de dolor y aunque sabía que su sobrina no sabía nada aun no tenía el coraje de decirle la cruda verdad de que ella había quedado sin padre como también sin madre.  Yaman se levanta de donde esta seca sus lágrimas para tomar un suspiro y salir de su dormitorio, camina hasta el dormitorio el cual pertenecía a su adorada cuñada, entra en ella y ve que Seher estaba acostada en la cama mirando la fotografía de su madre. Se acerca junto a ella para sentarse y besar la frente de su hermosa sobrina — Dime ¿Quieres que Zehra te haga tu postre favorito?— Dice con la voz suave, tratando de evitar que Seher lo vea llorando. —Tío llévame junto a mi madre, así la veo la extraño mucho— Expresas la pequeña Seher. — Mira cariño debemos hablar de algo importante— Menciona Yaman para que tenga el atención de Seher. — No podemos ir a ver a tu madre, porque ella... está muerta — Cuando escucha esto la pequeña Seher toma sus manitas para tapar su hermosa carita y lamentarse ante tal perdida. El dolor causado por la muerte de su madre era tan grande que el llanto no era más que una pequeña muestra que la estaba haciendo pedazos. Abraza a su tío para llorar en sus brazos, ambos sacaban su dolor de manera espontanea — Lo siento tanto mi pequeña— Lograba articular Yaman entre lágrimas, esta era la segunda vez que lloraba por una mujer. — Me he quedado sola tío ¿Qué hare sin mi madre?— Aquellas palabras llegan al corazón del despiadado Yaman. — No, Nunca aquí estoy yo para cuidarte y acompañarte mi Leona— Toma a la niña de los hombros para verla a los ojos y luego volver a abrazarla nuevamente. — Mi mama está arriba y nos cuidara ¿Verdad?— Indaga ella, para seguir abrazando a Yaman. — ¡Claro que si cariño! Desde hoy seremos compañeros de lucha, desde hoy nos cuidaremos del uno al otro ¿Esta bien?— Termina diciendo para besarla en la frente. — Ahora mira desde hoy no mostraras tu dolor, y cuando sientas que estas herido curaras tus heridas y continuaras, esas será nuestra regla desde ahora — La niña tomaba mucha atención, mientras seca sus lágrimas para volver a mirar a su tío atentamente. — Esta bien tío — Asiente a la vez con la cabeza, en ese momento ambos tío y sobrina serían más que un familiar, él se convertiría en lo que más ella querrá en la vida. Yaman al volverla abrazar mira en el umbral de la puerta para ver a Zeynep que estaba con lágrimas en el rostro, y aunque ella no fuera tan cercana a Melek su perdida era dolorosa para ella.  — ¡Ahora vístete que debemos ir a despedir a tu madre!— La niña solo asiente para ser tomada de la mano de Zeynep y ser llevada a su dormitorio. Yaman solo mira el retrato de su cuñada para ver el otro retrato de había a su costado era la familia de ella su padre. —Erim dime ¿Has informado del entierro a los familiares de Melek?— Indaga mientras que su hombre de confianza lo mira asombrado. — ¡Si lo he hecho! Pero no sé si irán ya que están distanciado Yaman—  Solo asiente Yaman para salir de aquella habitación, ahora debía  prepararse para despedir a Melek. Todos asisten en el entierro excepto el jefe de la familia KutluSoy, el decide quedarse en su oficina para terminar un trabajo el cual no deseaba posponerlo. Mientras que los demás asistirían al entierro como lo harían la familia de Melek. El padre estaba en su propio dolor y resentimiento como la culpa de no ver a su hija  por tantos tiempo. Desde una distancia veía a la hija de Melek, ella tenía la mirada de su hija, su rostro perfilado igual a la de Melek, pero el ojo era igual al padre, el hombre que había llevado a su hermosa Melek.  Leyla estaba sumergida en un mar de lágrimas pero sin dejar de observar a su sobrina. Ahora ella era lo más importante en su vida y estaba segura que no la dejaría de ver.  —Siento su perdida — Dice Celil mirando a los ojos de Leila. —Gracias — Responde ella con pesar. —No sé qué más decirle aparte de eso, pero pienso que le habría gustado verlo cuando aún ella estaba viva — Expresas Celil de una manera seca como si le reprochara al padre de Leyla el abandono de parte de ellos hacia Melek. — Gracias, pero esto no es necesario hacer, estoy segura que mi hermana perdono a mi padre— Termina diciendo Leyla. El padre al terminar de escuchar se lamenta en la tumba de la hija, tomando con las manos la tierra, se despide  de su hija. — Te perdono hija mía, todo lo he hecho por tu felicidad— Expresas adolorido y sumergido en un mar de lágrimas. — Papa no lo hagas, no te atormentes por eso— Leyla aconseja a su padre mientras lo toma de su hombro. — Dime Melek ¿Perdonaras a tu padre? Perdóname hija mía — Las lágrimas de todos los demás era visible, en ese momento los familiares ya se habían retirado de allí. Una vez terminado el entierro la familia de Melek se lamentan por su familiar en su casa y a cada uno en su propio dormitorio, era realmente triste, mientras que Leila estaba acostada en su cama, miraba el collar que tenía en mano, Zeynep le había entregado en el cementerio a ella cuando se acercó a dar su respeto a ellos. Abre el relicario que tenía aquel collar para ver la fotografía de su sobrina y la de su hermana.  Toma con fuerza el collar en su mano para llorar y cerrar sus ojos, pero ella ya sabía lo que tendría que hacer desde ahora. Por la noche estaban sentados en la mesa Leila y su padre, mientras que comían en silencio el padre miraba el postre que había hecho Leyla, era el postre favorito de Melek.  — ¡Padre! No te pongas triste, deja que nuestra Melek descanse en paz — Expresas leyla mientras que se acerca a su padre. — Como hacerlo... no se ¿Qué comió? ¿Qué bebió? ¿Si ha sufrido? ¿Sí que ha padecido con esa familia? ¿Por qué murió? o ¿Acusa de que murió? — Se preguntaba mientras toma con la mano de su hija leyla. — ¡Mira padre! Me ha dado la señora Zeynep, era de nuestra Melek— Extiende su mano Leyla mostrando el collar que era de su hermana. — Es la hija de mi niña Melek— Lo dice con pesar el padre de Leyla. — Si padre, ella me había confiado la vida de seher, no podemos dejarla allí con ellos — Indica Leyla para llevar la mirada del padre asombrado por lo que acaba de escuchar. — Los KutluSoy no nos dará a la niña, no aceptaran y menos renunciaran a la ella son gentes de poder— Lo dice de manera seguro el padre. Pero esto no impediría a Leyla ir al encuentro de lo que le había encomendado su hermana en sus últimas horas de vida. Mientras que en la familia KutluSoy la vida continuaba, para Ozgus no era de esas manera, después de cenar él decide salir de en el jardín a ver a sus plantas, pero era el único lugar donde él podía expresar sus sentimientos de amor, bondad, amistad y algunas veces un poco de dolor como lo estaba sintiendo ahora. Pero Yaman busca a su hermano por la casa y al no encontrarlo decide buscarlo en el lugar donde habitualmente lo encuentra, a lo lejos ve a su hermano sentado en frente una rosa, decide acercarse para hablar con él. —Hermano ¿Qué haces aquí a estas horas?— Observa a su hermano mirando fijo a la rosa sin desviar la mirada a él —Yaman ¿Por qué se van? — Pregunta Ozgus. — ¿Estas bien hermano?— Indaga Yaman. — ¿Por qué se van hermano? Nos dejan aquí solos— Articulaba Ozgus de manera poco audible —Déjalos ir, déjalos descansar hermano. La cosas no siempre salen como uno lo piensa— Estas palabras para Ozgus no era nada grato oír —Nos dejan solos, para quedarnos vacío— Para Yaman era inevitable no recordar el momento cuando su hermano años atrás murió. Ahora su esposa. — Vamos, debemos dormir. Debes descansar... todos debemos dormir— Indica Yaman para llevarlos con él. Al día siguiente ambas familias seguirían sus vidas de manera normal, para Yaman era sumamente importante que los ojos estuvieran encima de su sobrina. Estaba preocupado por ella, y de cómo estaría ella desde hoy para adelante. Para Zeynep era importante salir de viaje a uno en donde estaría presentando a Yaman en nueva York. lo que ha decidido adelantar el viaje un día antes. Toda la responsabilidad caería en Celil en su ausencia.  Para Leyla hoy se iría a conocer a su sobrina, intentaría sacarla de allí, y tratar de que su padre lo viera. Toma un taxi para subir en ella y dirigirse a la mansión de la familia KutluSoy, mientras que el taxi llega a la casa de la familia política de su hermana, el auto de Yaman se cruzaba con ella, baja ella sin antes despedir al hombre de manera amable. Para luego dirigir sus pasos hacia el portón de la mansión. Al anunciarse cómo la hermana de Melek los guardias la dejaron entrar sin ningún problema. Uno de los guardias la acompaña hasta la puerta donde es atendida por la ama de llaves  cocinera Zehra —Disculpe Zehra pero la mujer dice ser hermana d l señor Melek— La mirada de Zehra la lleva hacia la joven que estaba cerca del guardia. Para Zehra era la primera vez que veía a un familiar de la señora Melek en la mansión. — ¡Adelante! Avisare a la señora Celil que la espera — Dice para subir por las escaleras y perderse por ellas. Para leyla la mansión era formidable, por dentro era espaciosa y elegante la casa de leyla entraría en ella como tres veces. Minutos después viene bajando la señora que la había atendido acompañada de la misma persona que se encontraba en el entierro de su hermana. — Adelante, pasemos a la sala de visitas— Sugiere Celil con una sonrisa de total amabilidad. Leyla asiente para seguir a la señora elegante que tenía en frente. — ¿Señora desea tomar algo?— Pregunta Zehra que observa a Leyla. — No, no estoy bien no se moleste — Indica Leyla para ver sonreír a Celil.  — Tráenos dos té, para mí sin azúcar y para nuestra invitada con azúcar— Ordena Celil para que Zehra solo lo asienta. —Dime... — Expresas Celil en ese momento ella no sabía cómo se llamaba su invitada.  — Me llamo Leyla ¿Si no te molesta quisiera ver a mi sobrina? — Celil queda mirándola detenidamente, pero ella sabía que no podía permitir que por más que Leyla sea tía de Seher, ella no tenía permitido darle permiso no antes de consultar a Yaman.  — Entiendo que tu deseo sea ver a Seher, pero también entiendo que esta niña es nuestra responsabilidad. Puedes verla y si deseas verla en los jardines de la casa te daré permiso— Pero para Leyla era prioridad de llevar a su sobrina a que le vea su padre. — Si me permites me gustaría llevarla junto a mi padre, para que él lo viera aunque sea por un momento. Pero prometo no tardarme y espero que cumplas el deseo de un viejo enfermo que se culpa por la muerte de su hija— Expresas Leyla, lo decía en una forma que realmente tocara el corazón de la mujer que tenía en frente. Para Celil era la oportunidad perfecta para que la niña saliera de la mansión, eso sería una ventaja que usaría para sus propios beneficios — ¡Está bien! Puedes llevártela pero debes regresar antes que Yaman regrese de la empresa ¿Entiendes No? — Indaga Celil. Luego de esta conversación amistosa Celil toma a la niña para acercarla a Leyla, ambas salían de la casa para charlar y conocerse. En cambio para Celil esto le venía como anillos al dedo, era una oportunidad que ella no permitiría perderla. — ¿Quién eres Tú? — La niña pregunta mientras que veía las flores que su tío Ozgus planto. — Soy tu  tía, hermana de tu madre — Confiesa para ver el interés que causo en la niña. — ¿Eso es verdad? ¿Porque antes no has venido? — Vuelve a preguntar la niña mirando a los ojos verdosos de Leyla.  — No podía cariño, pero ahora prometo que no me alejare de ti ¿Esta bien?— Era una promesa que Leyla tenía que cumplir, y no lo iba a romper por nada, ni nadie en el mundo — ¿Dime quieres conocer a tu abuelo?— Indaga leyla, era lo que más deseaba hacer ver que tanto la nieta y el abuelo se conociesen aunque sea por última vez. — ¿Y me llevarías a él? — Indaga la niña. Para luego ver que leyla asienta con la cabeza. A los lejos de ellos estaba observando Celil, al ver que su plan iba en buenos caminos, no evita que la niña fuera de la mano de aquella extraña. Pero en cambio para Leyla era un avance llevarla a Seher, pronto estaría conociendo a su abuelo, toma a la niña de las manos para bajar de aquel taxi para entras con ella en su humilde casa. Al entrar en ella el padre de Leyla, queda sorprendido al ver a la niña, los ojos de él se cristalizan de lágrimas, la garganta lo quema, las emociones predominaban en él. Era la hija de aquella niña que acaba de enterrar horas atrás. Para el esto era demasiado, camina hacia la niña para abrazarla y llorar de alegría, para Leila era una dicha que ha soñado por tanto tiempo. Las horas pasaban y la niña conocía al abuelo que nunca ha visto. Para Seher todo era nuevo, como también era cansador, decide recostarse en el sofá de aquella casa humilde mientras que Leila y su padre la admiraba llenos de emociones.  — ¿Acaso le gustara comer un poco de fruta?— Pregunta el padre para mirar detenidamente a su hija que estaba tapando a la niña con un cobertor.  —No lo sé padre, hare algo para que coma la niña— Expresa Leyla para dirigir su caminar en la cocina. — ¡Hija! Iré a comprar un poco de fruta, no tardare — El padre, sentía la necesidad de salir de allí. Tenía los ojos llenos de lágrimas mientras que salían de aquella casa, dejando descansar lo más valiosos que le ha dejado Melek. Para Yaman el día era extraordinariamente cansador, pero al llegar a la mansión saluda a Zehra para subir por las escaleras, va caminando de manera lenta confiado que la pequeña Seher estaría descansando en su cama, como era habitual iría a darle las buenas noches y de paso verla. Quedo intranquilo hoy cuando la dejo. Toca la puerta para esperar ser atendido, pero en su lugar, nadie abre la puerta. Entra en ella para ver la cama bien ordenada pero sin ver a su pequeña y adorada sobrina. Al momento de no verla va directamente junto a Zehra. — Zehra ¿Has visto a  Seher? — Pregunta mientras que con la mirada no ve a la niña por ningún lado. — ¡Señor la niña salió! vino la tía de la niña y se la llevo pero aun no regresa— Para Yaman estas palabras eran como una espada atravesando en él. — ¿Quién se lo permitió?— Objeta con la mirada de un verdadero demonio. Enojado va saliendo de aquella cocina, en busca de su hombre de confianza. — ¡Erin! ¡Erin! Llama a su hombre de confianza con todo el enojo que le venía como lluvia— Erim va casi corriendo a ver que deseaba el jefe. Pero él sabía que algo estaba mal ya que cuando está enojado siempre habla de esta manera. — Toma ve y averigua donde queda la casa de la familia de Melek— Ordena mientras que la mirada tenia fijo. Celil al oír el enojo que tenía encima Yaman, debía de pensar en algo. — ¡Yaman! Cariño que está pasando — Dice de la manera más calmada posible, pero algo que tenía Celil era que es una mujer calculadora. Debía de hacer algo para que Yaman no sospechara lo que había hecho.  — ¿Quién permitió la entrada de esa mujer en esta mansión?— Pero Celil ya tenía algo en mente. —Cariño la deje pasar porque era la tía y pidió ver a la niña. No me pareció mala idea pero no creí que se la llevaría— Alega con toda normalidad.  
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