MARISOL Estaba en urgencias cuando un médico entró en la sala. —Hola, señora Pérez. Cuénteme qué ha pasado—, dijo mientras se sentaba en el taburete frente a mí. —He tenido un dolor de estómago muy fuerte estos últimos días. Hoy ha sido el peor y hasta he sangrado—, le expliqué mientras las lágrimas caían por mi rostro. Me sentía tan sola. —¿Dónde le duele exactamente?—, preguntó mientras se ponía los guantes. Le mostré la parte inferior del estómago y él presionó un par de veces, lo que me hizo gritar. Oí a Joe gruñir desde la esquina de la habitación, lo que hizo que el médico se encogiera de hombros. —Lo siento—, dijo. M4ldito Joe. El dolor de estómago seguía ahí, pero realmente no tenía ni idea de qué podía ser. —¿Estás embarazada?—, me preguntó el médico. —No—, respondí co

