Se habían recogido todas las mesas y las sillas estaban colocadas de forma que todos pudieran ver los carteles y escuchar la presentación de la pastora Sarah, quien describió su visión para el Hotel y Resort Paradise. Barbara les entregó a cada uno los materiales preparados para cada pareja. Sarah comenzó agradeciéndoles su contribución de trescientos mil dólares. Luego comentó que creía que el nombre debería cambiarse a Paradise Haven, ya que sería un refugio para muchas mujeres y niños, un lugar de retiro para pastores, viviendas asequibles para familias de bajos recursos y un centro de convenciones para diversas organizaciones sin fines de lucro. Las parejas tenían varias preguntas, sugerencias y elogios por la previsión puesta en este proyecto. Los invitó a asistir al picnic del sába

