La pastora Sarah y Barbara hablaron sobre cómo sería la vida ahora que no tendría que preocuparse por el dinero para poder mantener a Jason. Habían estado viendo la cobertura televisiva y riéndose de la frustración de los reporteros al no poder averiguar por qué Jonathan Anderson, Jr. estaba esposado a la cama. O nadie en el hotel sabía o quería decir nada de lo sucedido. Había quedado con una mujer en el restaurante para cenar, pero nadie sabía si estaba en su habitación. Intentaban comprender la importancia de que estuvieran transmitiendo programación religiosa en el televisor de su habitación. Los periodistas lo habían seguido hasta el campus, pero la seguridad del campus no les había permitido entrar al edificio administrativo. Barbara había impreso los informes de las dos cuentas b

