Como era hora de regresar, se sentaron y se despidieron de Martha. Walter dijo: «Espero que hayas tenido un buen día con Sampson. Nos vemos en el muelle». Walter caminó hasta el borde de la habitación y se quedó quieto esperando a que la cámara se detuviera. Luego, con cuidado, se alejó del alcance de la cámara, extendió la mano y la apagó. Como habían usado esta cámara en el barco muchas veces, tenía algunas cintas vírgenes. Reemplazó el video de ellos con una cinta virgen y configuró la cámara para grabar. Mientras él cambiaba la cinta, Samantha había conseguido sábanas limpias y cambiado la cama, haciendo que pareciera que nadie la había usado. Cuando llegaron al muelle, Martha estaba sentada leyendo. Atrapó las amarras y aseguró el yate. “¿Cómo estuvo tu día?” preguntó Martha. Sa

