bc

Fuera de sesion

book_age16+
0
FOLLOW
1K
READ
age gap
arranged marriage
heir/heiress
drama
sweet
love at the first sight
like
intro-logo
Blurb

A los veintitrés años, Azaria Moretti tiene las matrículas oficiales para ser nombrada Licenciada en Psicología. Pasó sus estudios memorizando los seminarios de Freud y descifrando en secreto los actos fallidos de su impecable grupo de amigos, creyendo firmemente que el comportamiento humano se podía predecir si se estudiaba la estructura correcta.

Pero una cosa es analizar el deseo detrás de un diván, y otra muy diferente es gestionarlo cuando estás frente a alguien que realmente te interesa de forma romántica.

Recién graduada, con la presión de abrirse camino en el mundo profesional y la absoluta inexperiencia de quien ha pasado más tiempo leyendo a Lacan que saliendo a citas, Azaria está a punto de descubrir que la teoría se reduce a cenizas cuando entra en juego la práctica.

Entre las locuras de su incondicional grupo de amigos, el lejano y peligroso espejismo de un amor del pasado, y la irrupción de Cameron Kennedy, un imponente magnate extranjero de treinta y cuatro años que no habla su mismo idioma, ella se verá desarmada. Él es un hombre que ha conquistado el mundo de los negocios y posee todas las riquezas materiales imaginables, pero que oculta una profunda verdad: tiene todo, excepto aquello que el dinero jamás podrá comprar. El amor.

En medio de este torbellino, Azaria tendrá que enfrentar el análisis más difícil de su vida. Porque en el amor, el diagnóstico siempre es reservado... y las verdaderas respuestas solo se encuentran fuera de sesión.

En esta historia encontrarás:

Age Gap (Diferencia de edad: 23 y 34 años)

CEO / Magnate millonario y posesivo x Psicóloga y tímida

Proximidad forzada, romance bilingüe y tensión psicológica lenta (Slow Burn)

Secretos del pasado y drama romántico.

¡Bienvenidos a esta novela! Obra registrada. Prohibida su copia o adaptación.

Todos los derechos reservados

chap-preview
Free preview
Prólogo.
El silencio en el piso veinte del gran y lujoso Hotel Marriot no era un silencio común; era denso, pesado, de esos que zumban en los oídos y te obligan a escuchar los latidos de tu propio corazón. A través del imponente ventanal que cubría toda la pared, las luces de la costanera de Corrientes, se extendían como un tablero de ajedrez dorado y nocturno. Un mapa perfecto y controlado. Todo lo contrario, a lo que estaba ocurriendo dentro de esa sala. Azaria Moretti dio un paso hacia atrás, sintiendo cómo la alfombra mullida amortiguaba el temblor de sus piernas, hasta que su espalda chocó con la madera fría de la puerta cerrada. Estaba atrapada. No por el espacio físico, sino por la mirada azul grisácea y penetrante de Cameron Kennedy, que avanzaba hacia ella con la parsimonia de quien sabe que ya ganó la partida antes de mover la primera pieza. —Estás cruzando una línea, Cameron —dijo ella, intentando que su voz sonara como la de la Licenciada en Psicología que se había esforzado tanto en ser. Intentando aferrarse a las estructuras, a los tratados, a las conferencias de la facultad sobre la distancia óptima y el control de los impulsos. Pero era inútil. Frente a ese hombre de treinta y cuatro años, con la mandíbula tensa, las mangas de la camisa de sastre arremangadas hasta los antebrazos y esa fragancia a madera y éxito que inundaba el ambiente, toda la teoría freudiana se reducía a cenizas. Cameron se detuvo a escasos centímetros de ella. Era tan alto que obligaba a Azaria a inclinar la cabeza hacia arriba, quedando expuesta, con la respiración entrecortada y el pulso desbocado. Él no hablaba su idioma con fluidez, pero no lo necesitaba; su cuerpo, su postura y la intensidad de sus ojos claros comunicaban un deseo tan primitivo que resultaba ensordecedor. Con una lentitud exasperante, Cameron levantó una mano y apoyó la palma contra la puerta, justo al lado de la cabeza de Azaria, acorralándola por completo. Ella pudo jurar que el calor que desprendía su piel era capaz de quemar el fino blazer rosa que llevaba puesto. —Tu— Lo siento. —Vos, siempre tenes una etiqueta para todo, Azaria —murmuró él, con esa voz grave, ruda, que arrastraba las palabras tanto en inglés como español con una seguridad implacable—. Te pasas la vida analizando el deseo de los demás detrás de un diván seguro. Analizando en profundidad los miedos de los demás, para no tener que mirar los tuyos. Azaria tragó saliva, sintiendo el roce de sus largos cabellos negros contra su cintura mientras negaba levemente con la cabeza. —Esto es un error... —alcanzó a susurrar, aunque sus propios ojos fijos en los labios de él la traicionaban por completo. Su mente analítica le gritaba que retrocediera, pero su cuerpo respondía a una lógica completamente diferente. Cameron se inclinó sutilmente, reduciendo la distancia hasta que su aliento cálido rozó la comisura de los labios de ella. Una distancia prohibida. Una distancia peligrosa. —Etiquétalo como quieras, Licenciada. —susurró él, y por primera vez una sonrisa ladeada y peligrosa asomó en su rostro—. Pero los dos sabemos que cuando me miras así, estás completamente fuera de sesión. Él acortó el último milímetro de distancia, sus dedos buscaron la curva de su cuello, su boca rozó la de ella en el inicio de un beso que prometía romper todas las malditas reglas de la Psicología...

editor-pick
Dreame-Editor's pick

bc

Unscentable

read
1.9M
bc

He's an Alpha: She doesn't Care

read
732.2K
bc

Claimed by the Biker Giant

read
1.6M
bc

Holiday Hockey Tale: The Icebreaker's Impasse

read
966.8K
bc

A Warrior's Second Chance

read
351.9K
bc

Not just, the Beta

read
344.9K
bc

The Broken Wolf

read
1.1M

Scan code to download app

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook