Lo miré inquietarse ante el abrazo de esta, mientras con cuidado se fue apartando de su agarre y ante eso no pude evitar sonreír triunfante, con mi barbilla en alto. Edrick al menos tenía el valor de respetar mi presencia. Edrick Tarskovsky. Emma me arropó con sus brazos y pensé que en algún momento se me iban a terminar las fuerzas y perdería el equilibrio en mis piernas hasta que cayéramos los dos, esta mujer siempre llegaba a mí en los momentos menos esperados. Y no bastándole con aferrarse a mí como la ardilla a un árbol me habló muy de cerca, tan de cerca que me dieron ganas de esfumarme en ese instante. Pensé que probablemente en algún momento terminara por besarme, así que me vino a la cabeza el acontecimiento presente en cuanto a

