Perspectiva Herely
Bailamos bastante tiempo, quizá una o dos horas. El era malísimo bailando y eso me parecía tierno y al mismo tiempo atractivo. Trataba de seguirme el paso mientras yo movía las caderas, cruzaba mis brazos a su alrededor, me pegaba a su cuerpo y me alejaba de el, a veces divertida, a veces sensual. Los tragos pasaban uno tras otro y nuestras miradas no se dejaban de cruzar más que para lo mínimamente insignificante. Me gustaba ese hombre y se qué le gustaba a el.
En algún momento de la noche, Fia se acercó a nosotros y nos dijo que querían algo menos sofocado y más espacioso.
-Vamos a la playa!- Comenté alegremente.
Ambos asintieron y vi como le hacía señas a los demás para juntarse con nosotros. Tomé la mano de Cloud y lo encamine a la salida. Iba contoneándome mientras el observaba mi bastante corto short. Finalmente salimos al camino y la brisa fresca dio de lleno en mi cara y mi cabello. Estaba sudando y agradecí el frío en mi cuerpo. Me abrí camino entre la multitud mientras una docena de ojos nos miraban hacerlo. Cuando alcanzamos el camino lleno de cristales de colores , los otros 4 se nos unieron y no preguntaron a dónde íbamos. Sabía que estaban sorprendidos por la actitud de Cloud hacia mi, el seguía tomado de mi mano.
-Bralia es precioso por la tarde-Les comente-Tendrian que venir más temprano, hay un montón de cafeterias, tiendas y lugares donde observar la playa.
Sabía que les estaba complicando la historia, hasta el momento ninguno me había dicho quienes eran y sabía que preferían no hacerlo, aunque sospechaban que la mayoría de los hechiceros lo estarían imaginando debido a la combinación de nombres que difícilmente ostentaria otro grupo de amigos que no fueran los herederos de las casas reales, ellos, a diferencia de mi, si estaban expuestos en el mundo de la magia.
-Podriamos hacerlo! Nos encantaría conocer más de esta ciudad y verla con el sol de lleno- Comento Sunny alegremente
-Si, deberíamos -Dijo Lío con una ligera sonrisa ladeada llena de ironía.
Me quite los tacones en el borde de la playa y observé cómo las otras dos princesas hacían lo mismo, solté la mano de Cloud para brincar el borde que dividía la calle de la arena y salte hacia ella, camine y les hice la seña para que me siguieran. Nos sentamos cerca del mar, mientras Sunny y Cet caminaban por el borde mojándose con el agua tibia que llegaba a nosotros. Fia estaba con Lío, platicando en voz baja y riendo entre ellos. Cielos, no había notado la química que tenían. Cloud y yo nos sentamos aparte, observando la luna sin decirnos nada. La tensión s****l era maravillosa, pero también los sentimientos que no dejaban de cortar los momentos donde se escuchaban a Cet y a Sunny reír. Nos mirábamos, el sonreía a veces, yo no dejaba de hacerlo.
-Eres hermosa, pequeña- Dijo.
"Pequeña", me había puesto un sobrenombre sumamente tierno sin saber mi nombre real. En ese momento me sentí terrible por haberle mentido, y dentro de mi algo supo que podía confesar quien era, no por la tensión en el aire no por la obvia atracción que había, si no por que mi magia me permitía confiar en el.
-Cloud, debo decirte algo que tal vez no te gustará- Mientras decía esto, miraba hacia la arena llena de pesadumbre, esto iba a ser difícil-Mi nombre real es...
-Buenas noches, principes-Dijo una voz a nuestras espaldas que no reconocí y que hizo que todos voltearamos a ver al hombre con armadura roja que estaba parado en medio de unos 20 hombres con armadura similar- Sus padres exigen verlos inmediatamente.
Mierda.