July se despertó al final de la tarde. Se levantó y fue a buscar a Davids, no estaba en casa. Se quitó el pijama, se vistió, se cepilló los dientes, se arregló el cabello y estaba a punto de irse cuando la puerta se cerró de golpe. Davids había llegado, fue a ver si aún dormía, la miró lista, la abrazó, le pidió que se quedara a cenar con él y luego la llevaría a su casa. Ella estuvo de acuerdo. Luego lo arrojó sobre la cama. Se tumbó encima de ella, envolviéndola con sus abrazos, seguidos de unos cuantos besos, de una manera que su cabeza no puede pensar y su cuerpo no quiere detenerse. No sabe si le gusta este sentimiento, todavía no está segura de sus sentimientos. Quieres decir que sí a todo, pero hay algo... Parece que hay... No sabes, es demasiado perfecto. Tiene miedo en medio de todo. Ella fue despertada de sus pensamientos...
- Ahora como pago por el gran placer que te di, quiero que me ayudes a hacer la comida. - Dijo, sacando su brazo de debajo de ella, se tumbó encima de ella y la besó. "A menos que quieras más..."
July lo miró, “sí quiero”, pensó. Lo empujó a un lado. Ella siempre reacciona de manera opuesta a sus sentimientos.
- Hagamos la comida pronto, aún no he regresado a casa, Wills debe estar preocupado.
- No, le advertí a Edu.
Ella lo miró con mucha ira... Mientras se vestía.
- ¿Con qué derecho? ¿Quién te autorizó? No te pedí nada, si quisiera hablaría.
Tomó sus cosas y se fue, dejándolo tratando de explicarse. Todavía trató de ir tras ella, pero cuando se puso la ropa, ella ya tenía una buena distancia de ventaja. July tomó un taxi y se fue a casa. Envuelta en sus pensamientos, se detuvo a analizar su crisis. Porque ella no quiere comprometerse, él es perfecto a pesar de ser dos años menor, le gusta, la cuida, la cuida, es guapo, inteligente y guau... ¡No hay palabras! Ahora toca aguantar los miles de preguntas y bromas de Edu. Llegó y trató de entrar directamente a la habitación...
- Oye, ¿quién es este tipo? no subiste? Pudo haber sido eso...
Ella respiró. - ¿Por qué no lo intentas? Entonces pierdes la curiosidad.
Edu saltó sobre el sofá y se detuvo frente a él.
- ¿Te hizo algo?
- ¿Quién le hizo algo? July estas bien? - Chin salió de la habitación de Edu.
- ¡Ay no, uno más! Se acabó... Nadie le hizo nada a nadie.
- ¡Mentira, sé que “fuça” allí!
- ¿“Fuça” Edu? ¡Tú eres el que tiene la “fuça”, animal!
- Chicos, me estáis asustando, estáis bromeando o peleando, ¡no sé esas palabras tan bonitas que estáis diciendo en otro idioma!
- Lo siento Chin, nuestro trato a veces se pone muy raro, ¡no me gusta cuando Edu quiere algunas cosas! Sólo eso. ¡No se preocupe!
- En serio Juju. ¿qué pasa?
- Ya dije Du, nada. Estaba enojado porque te dijo que yo estaba allí.
- ¡Ay Juliana, solo llenando esa cara de bofetadas! Ve a darte una ducha y comamos.
- Ya me bañé, solo dejare mis cosas.
- Entonces, hagamos algo para comer.
Hoy madrugaron para aprovechar el domingo libre, hicieron unos bocadillos, cogieron fruta, la metieron en una hielera y se fueron. Chin ya los estaba esperando frente al edificio para ir al parque. Llegaron al parque, fueron a buscar un lugar para establecerse, el día era hermoso, el sol brillaba fuerte, con una ligera brisa, pero aún mantenía una temperatura alta, lo que permitía el uso de ropa ligera.
*Edu vestía shorts azules anchos y lisos, deportivas negras y camiseta amarillo girasol. Hizo posible ver las curvas de sus bien formadas piernas.
*Chin vestía pantalones cortos negros hasta los muslos, zapatillas rojas y una camiseta sin mangas azul oscuro con detalles rojos y naranjas en el costado. July llegó a envidiar a Edu mirando los brazos y el pecho de Chin.
*Llevaba pantalones cortos gris oscuro, zapatillas verdes musgo y una camiseta sin mangas naranja. Muy cómoda.
Iban caminando cuando sonó el teléfono de Edu, inmediatamente pensó en una emergencia. Pero la llamada fue rápida y Edu les pidió que cambiaran de dirección, ya que sabía que había un buen lugar al otro lado. Vio el lugar "perfecto" desde lejos. Davids los estaba esperando allí, por pura coincidencia. Miró a Ed...
- Vaya, ¿cómo supo Davids que íbamos a venir? Yo no hablé nada...
- Hice. Creo que ustedes dos han tenido suficiente tiempo para salir, no entiendo, para los dos todo es más difícil y estamos juntos. Tienes todo a tu favor y te estás estancando. Te estás demorando... ¡Como de costumbre! Estás esperando una invitación especial, ¿es eso? No, si él hace eso, estás acabado para siempre... No puedo entenderla, por favor, si tuviera la mitad de los hombres hermosos que ya has dejado sin siquiera hacer una prueba de manejo...
- ¡Tengo mis razones!
- Despierta hermanita, Jefinho se ha ido... ¡Sin intentarlo, nunca encontrarás a alguien que valga la pena! Y si lo piensas, antes de él eras demasiado vago, ¡él era solo tu "razón aparente"!
Estaba un poco enfadada hasta que llegaron allí... Davids ya había colocado las sillas en una sombra. Estaba vestido con shorts marrones que le quedaban un poco ajustados a las piernas, tenis blancos y una camiseta beige, su bien diseñada silueta tomando forma en su ropa. Edu preparó unas “chimas” (chimarrão es una bebida típica del estado donde nacieron), que fue rechazada por sus compañeros. July se sentó frente a Davids. Hablaron un poco de trabajo, pero ella notó que Chin no entendía y cambió de tema, empezaron a hablar de otra pasión suya y de Edu, la comida. Chin empezó a hablar y mucho, lo que la sorprendió es que Davids también era amante del tema. Hablaron durante mucho tiempo al respecto. Ella y Davids no habían hablado desde el incidente en su apartamento. Pusieron cosas para comer, comieron y bebieron. Limpiaron el lugar y Davids fue a tirar los restos a la basura. Mientras tanto, se tumbaban en la toalla, Chin en uno de los brazos de Edu y ella en el otro casi sobre su pecho. Llegó Davids y, por supuesto, se acostó junto a ella. Puso su brazo debajo del brazo de Edu, luego la atrajo hacia su lado, acomodándola cómodamente en su hombro, ella no tuvo el coraje de irse. Permanecieron en silencio, los cuatro. Edu y Chin se durmieron. David empezó a hablar.
- Te estaba extrañando, me has estado evitando desde ese día. Quiero disculparme por invadir tu privacidad, sé que realmente no debí haberle dicho a Edu que estaba allí, pero pensé que era prudente que supieran dónde estaba y que estaría bien.
Pensó un poco en lo que acababa de escuchar y en lo que había dicho Edu cuando llegaron. Fue entonces cuando ella respondió.
- Ya no te evitaré, y ya no me esconderé de nadie. ¡A la mierda el resto!
Davids se levantó rápidamente olvidando que ella seguía recostada sobre su hombro y terminó tirándola de cabeza al suelo. La miró rápidamente, todavía tendida en el suelo con la cabeza entre las manos.
- ¿Quiere salir conmigo?
Ella lo miró incrédula ante lo que estaba escuchando, "es grave que esto todavía exista", pensó, pero le siguió la corriente.
- Aceptado. Pero hay algunas advertencias que discutiremos más adelante...
Despertó a Edu y Chin.
- Ella aceptó, ella aceptó... ¡Estamos saliendo!
La tarde pasó rápido, se fueron. July volvió con Edu y Chin.
- Entiende a lo que me refiero, no te vas a volver loco y encontrar cosas, o cuernos en cerdos... ¿Qué se te pasó por la cabeza ahora saliendo con él? No lo quería para nada y de la nada, puf, ¡lo aceptó!
- ¡No la molestes Eduardo!
- ¡Deja Chin! ¡Simple, quiero romperme el “hocico” otra vez! ¡Hace tiempo que no sufro, voy allá a buscar sarna para rascarme!
- Entonces oh, vienes aquí, July, diciendo cosas que no entiendo... ¿Qué es “fuça”?
- “La cara”, la parte delantera de la cabeza de algunos animales.
- Ahora sí, hablamos el mismo idioma... ¡No sufrirás!
- ¡Lo hará, seguro!
- ¡EDU!
- Chin, es verdad, no sabes July, si él no la hace sufrir, ella lo arregla... - July y Edu comenzaron a reírse, Chin estaba un poco perpleja por la declaración de su novio, ella pensó que él fue muy cruel con su hermana. - July puede con todo, y cuando se trata de sufrir por novios, o por hombres en su vida amorosa, encontrará la manera de conseguirlo, nunca he visto a nadie que le guste tanto.
- Si, pero si ella sufre esta vez, será tu culpa, ella se escapó de él, tú insististe en unirte a ellos...
- ¡Vaya, te estoy empezando a querer aún más cuñado! Eso es todo... ¡Mira Dudu, es tu culpa!
Llegaron y después de darse una ducha fueron a ver una película... July terminó durmiendo en el sofá y Edu la llevó a su habitación.