Después de mucha insistencia fue a hablar con Douglas. Llegó a su oficina acompañada de Eduardo. Los saludó y les pidió que se acomodaran en los sillones.
- ¡Vaya, Eduzinho ha crecido, hace más de quince años que no te veo! Se parecía mucho a su padre cuando tenía tu edad. ¡Y tú eres la muñeca de la que tanto he oído hablar por teléfono, July, la niña prodigio! Veo que ustedes dos realmente se unen, al igual que su padre me describió. Solo te he visto en fotos, realmente eres más bonita en persona, eso dice tu madre cada vez que hablamos.
Agradecieron los cumplidos, y bla, bla ... Y ella se sobresaltó.
- ¡Vamos al grano, queremos saber cómo funciona! En qué debo invertir y qué rendimientos. ¿Cómo será activa o pasiva mi participación en las inversiones?
- Me advirtieron que eras directo, sin embargo, pensé que eras un poco menos. Me gusta tu estilo. Es dinámico. Te voy a hacer el mismo contrato que hice con tu padre, ya no lo hago así, pero tú eres especial para mí, porque quiero mucho a tu padre. Ya tengo el contrato firmado por él, ahora te lo voy a mostrar para que lo leas y lo firmes. Después de que terminemos todas las transacciones, nuestros contactos solo serán por teléfono o mensaje. Todas las inversiones que hago, envió un correo electrónico con la transacción, hago lo mismo con los ingresos. Todo está descrito en el contrato, mi remuneración es un porcentaje de las ganancias netas también descritas en el contrato.
Esperó a que Eduardo leyera el suyo para leer el de ella.
- DE ACUERDO. Puedes suscribirte a Juju.
Firmaron y fueron al banco a hacer la transferencia, “nunca había visto tantos ceros delante de mí”. Ella quedó impresionada, pensó, “para qué invertir, con este dinero puedo vivir el resto de mi vida sin trabajar”... Pero tenía que ser así, con estas condiciones, entonces... Edu y ella recibieron la misma cantidad. Según Edu, en menos de un año duplicarían su capital, y eso sí, podrían “gastarlo” con unas condiciones. Tendrían que seguir trabajando, comprar un apartamento, vivir separados, no meterse en problemas y bajo ninguna circunstancia ser arrestados por ningún motivo.
Douglas los invitó a almorzar y aceptaron. Los llevó a su casa, su esposa Dyane los estaba esperando. “La gente que se casa, pensaba que la casa que vivía allí era una mansión. Vaya, qué cosa”... Eso que era una mansión. July estaba encantada con todo lo que estaba viendo... Dayne los recibió como si fueran de la familia, con un buffet que más parecía un restaurante ejecutivo. Se sentía como si los conociera desde que era un niño. Bueno, Edu sí, ella lo sabía, pero no July.
- Eduzinho, qué grande y fuerte eres, vaya, parece que fue ayer cuando te tuve entre mis brazos en el hospital, veintisiete años. ¡Hijo mío, eres hermoso! - Se giró hacia ella. - Eres tan hermosa, tus ojos están tan vivos. Siento que te conozco desde que era un niño.
Los dos agradecieron un poco avergonzados. Fueron invitados a almorzar. Mientras comían, hablaban. Las interrogaron sobre sus trabajos, novios, planes y un montón de preguntas, casi un interrogatorio policial. July preguntó sin rodeos.
- ¿Cómo conociste a nuestros “padres”?
explicó Douglas—. – Dayne y su madre crecieron juntas, eran vecinas. Empecé a salir con Day cuando tenía quince años, y su madre siempre nos acompañaba, era una condición para que saliéramos, en ese momento era más complicado. Un día su padre nos invitó a un asado para celebrar su decimosexto cumpleaños, y fuimos. Le presentamos a su madre, fue amor a primera vista. Les tomó otro mes comenzar a salir. Y así comenzó nuestra sólida amistad que dura más de treinta años. Como tú que llegará lejos...
Terminaron y fueron a la sala de estar. Hablaron un poco más y Doug los llevó al hospital.
- Ju, toma esto de aquí.
- ¿Qué pasa, Du? ¿Estás perdiendo la cabeza?
- No, es sólo un abrazo. ¡Yo te amo!
- Ayuda Edu, ¿qué es esto? ¡No en mi habitación! ¿Cuál es el problema con ustedes dos?
Llegó a casa para arreglarse y volver a trabajar.
- Lo siento Juju, ¡pensé que estabas en Davids!
- ¡POR SUPUESTO QUE NO, DIJE QUE ESTARÍA EN PLAN! ¡Llevo diez días haciendo esto y no te has dado cuenta! Tío, ¡POR FAVOR!
- Juju, no estuvo mal, solo que había mucho ruido en mi habitación.
Edu estaba desnudo frente a ella tratando de explicarse mientras Chin se vestía.
- Edu, no necesitas silencio para hacer lo que estaban haciendo, y aun así dejaste la puerta abierta, ¡perdona!
En esto, Chin entra en la habitación.
- ¡Edu no tiene explicación! July, lo siento. ¡Eso ya no sucederá!
- ¡No es lo mismo! Incluso si tengo que cerrar con llave mi habitación, pero no creo que sea necesario, no quiero tener que ver lo que ustedes... Espero no tener que decirle a Wills que cierre la suya. Ahora, si me disculpan, voy a darme una ducha, prepararme, comer algo y volver al hospital.
Al salir de su habitación los dos la esperaban con el café listo, ella los miró y se echó a reír. Edu la tomó en sus brazos y la acomodó en el sofá, mientras Chin le preparaba el café.
- ¿Perdonado ahora?
- ¡Vale, has ganado! Ellos son perdonados.
Tomó su café y volvió al hospital. Al llegar al hospital, ya había asistencia en la oficina de Wills para decidir sobre la cirugía de la Sra. Cosgrowe. No es tu área, sin embargo, sería auxiliar de cardio. Tuvieron una larga conversación con el paciente y decidieron realizar la cirugía por la tarde. Se le pidió a la Sra. Cosgrowe que fuera dada de alta para que la cirugía pudiera comenzar. Pidieron que les hiciera saber cuándo todo estaba listo para estar listo. No tenían un requisito de equipo, por lo que sería más rápido. Se fue y fue a ver el alta de Alana con el doctor Jonny. Hizo bien en liberarla después de tanto tiempo en recuperación y algunos imprevistos, pero ni siquiera necesitó explicar sus razones, también pensó que era el momento. July se fue de allí y encontró a Davids, hacía tiempo que no estaban juntos por los horarios. Davids sugirió que salieran a caminar, ella necesitaba un tiempo a solas con él y, de hecho, estaba molesta porque se enojó con Edu y Chin. Edu siempre fue más desinhibido que ella. Llegaron a tal lugar, desconocido para ella, pero por lo que entendió, conocido por muchos. Y eso la hizo retroceder, de verdad, ella es doctora, sabe el tipo de cosas que pueden pasar en estos lugares. Les pidió que no entraran y Davids estaba furioso. La dejó allí sola y se fue. “Maldita sea, tengo que volver solo, ¿cómo? ¡Pero vamos!" Tardó el doble en volver, pero finalmente llegó. Ella estaba aún más molesta con su actitud, porque él es médico, conoce los riesgos. Pensó que irían a algún lugar más limpio y privado. "Paciencia"!
Se fue a dormir un rato a su habitación. No sabe a qué hora se fue a dormir, pero Edu la despertó a media tarde.
- Despiértate molesto, necesitas comer algo, no puedes ir a cirugía con el estómago vacío. Estaba aquí para invitarte a almorzar, pero estaba durmiendo tan lindo que me rendí. Chin te envió esto. ¡Ve a comer!