Capitulo 8

1026 Words
Llegó a la habitación con las cosas y todo estaba listo. Él tirado en la cama como siempre lo hacía, las almohadas dispuestas de manera que fueran muy cómodas, ya que allí se quedaban horas, comiendo comida chatarra (snacks), bebiendo (jugos o refrescos) y series maratonianas ... - ¡Dormiré contigo! - Sí duerme, ¿sigues roncando? No quiero tener que ponerte de lado... - ¡Me quedo despierto toda la noche para que descanses si es necesario! ¡Quiero cuidarte como lo hice allí! ¡Te extrañé! - ¡Yo también! ¡Mientras veían la televisión se pusieron al día con los asuntos! Incluyendo algunos que quería olvidar... - Jefinho preguntó por ti, si ya salías aquí, como no sabía dije que no. - Edu, por favor, ¡para qué sacar este tema! Jeferson ha pasado. - Lo sé, pero él no te olvidó. Él cometió un error, ¿tú no? ¡Lo siento, se me olvidó que no se cometen errores! - Ya lo olvidé, y realmente no quiero recordar este período, hizo su elección. yo hice el mío Vale, si vamos a tocar temas delicados... ¿Qué pasó con tu relación con Pablo? Estaba a punto de invitarme a ser madrina y me entero que han terminado... - Ahora, Juju, no voy a tocar el tema, o, mejor dicho, lo haré, lo que te hizo Jefinho, se lo hice a Pablo, pero yo estaba celoso y terminé liándome con Marcelo, ¿lo recuerdas? - Claro, ese idiota que se creía más que los demás. ¿Qué se te metió en la cabeza? ¿Tú tienes problemas? - ¡Pero Pablo y yo ya estamos hablando por lo menos! Mientras la señora perfección no se olvide. En este punto entra Wills, y July agradece al cielo que se iba a terminar el tema. Edu corrió a abrazar a su tío, quien ni siquiera mostró sorpresa al ver a su sobrino. Se abrazaron y luego fueron a la sala a hablar. Salieron a cenar con comida japonesa, la favorita de Edu y July. Regresaron y se fueron a dormir. Y las ganas de seguir hablando, pellizcando y abrazando a esa criatura que compartió su familia con ella durante casi diez años. Eran casi hermanos. Se quedaron dormidos mirándose. Hoy July amaneció aún más dispuesta, porque le habían inyectado coraje y cariño. Corrió a la cocina, puso el café, metió al horno unas tartas de queso, puso la mesa y se fue a duchar. Ya casi había terminado de ducharse cuando Edu entró al baño diciendo que la acompañaría, y que se suponía que se iría pronto... Terminó de arreglarse, fue a la cocina a terminar de preparar el desayuno, pero Wills ya se había Ya nos ocupamos de eso, así que solo estaban esperando a Edu, como siempre, mientras Wills y July hablaban de la Sra. Cosgrowe y su cirugía, que finalmente había aceptado. Edu entró en la sala como la “reina de Egipto” (expresión que también usaba July). Desayunaron y fueron al hospital, esta vez ella estaba segura de que su día sería muy bueno. Edu tenía un sentido del humor indescriptible, así como una sinceridad casi ingenua, era guapo, fuerte, 1.85 de estatura, moreno, cabello lacio, llevaba un peinado copete despeinado, una sonrisa realmente arrebatadora, siempre causando mucho por donde pasaba. Llegaron al hospital, y nada diferente a cuando salieron a caminar, miradas y risas se dirigieron a Edu, quien siempre presentaba a July como una hermana, así que July hizo lo mismo. July dejó a Edu con la doctora Wills y se dirigió a su oficina, lo que habría sido lo más rápido y fácil, si no fuera por el hecho de que Edu había llegado con ella. Para July sería mucho más fácil decirles a las chicas que era gay, pero los dos se divirtieron con la situación, bromearon al respecto. Siempre lo han hecho, desde los quince años, Edu es dos años mayor que July. Le tomó casi media hora llegar a su oficina, un viaje que haría en unos pocos minutos. Llegó a su oficina y la llamaron para que se presentara en el vestuario de mujeres, pensó que era extraño, pero fue de todos modos. Wanda no se encontraba bien, vomitaba mucho y sentía dolor en el cuello, en los controles realizados antes de la llegada de July, tenía la presión arterial un poco alta y el corazón un poco acelerado. Le pidió a las enfermeras que llevaran a Wanda a la sala de emergencias y bajó de inmediato para ayudarla. Cuando llegó, Raphael ya tenía su historial y la actualizó en los nuevos controles. Todo hacía creer que algo que había comido no le había hecho ningún bien. La medicaron y Raphael pidió más pruebas para descartar algo más grave. July estuvo un tiempo en urgencias, vio a dos pacientes con gripe, otro con estomatitis y la llamaron a recepción. Cuando llegó, no entendía muy bien qué estaba pasando, solo que había un hombre que parecía estar borracho y un niño de unos dieciséis años aparentemente. July se acercó a ellos y se presentó, preguntó en qué podía ayudar, pero no tuvo respuesta, esperó unos minutos y se fue, cuando el chico se iba, gritó. - Doctor, mi padre fue golpeado, creo que está herido. Fue entonces cuando miró la parte de atrás de su cabeza, había una depresión en su cráneo, llamó a seguridad y les pidió que lo llevaran a la sala de emergencias al mismo tiempo que llamó a Raphael para que lo esperara. July volvió corriendo a la emergencia, cuando llegó ya estaba todo organizado, una enfermera y una psicóloga con el niño, y el Señor ya estaba al cuidado de Rafael. Todo más tranquilo ahora fue a buscar a Edu. - Querida hermanita, ¿no crees que ya está sobrecargando a los que llegaron aquí ayer? ¡Aún no te he visto comer! El tío Wills te lo compró. - Gracias hermanito, querido. - Si hay alguien a quien July ama con todas sus fuerzas, se puede decir que se llama Eduardo, de igual manera es correspondido por su hermano.
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