Aless:El agua caliente corre por mis manos tratando de calmar el temblor en sus músculos. Sigo cada curva con mis manos, limpiando cada rastro de lo que ha pasado, de lo que la ha marcado. Arianna me mira, su mirada es como un océano oscuro que me arrastra, pero no dice nada, la sostengo con cuidado, como si fuera la joya más delicada, y cuando termino, la envuelvo en la toalla antes de llevarla a la cama. —Eres mi princesa— susurré dejando un beso en su cabello. Alexio:Sacudo las sábanas, alisando cada arruga mientras hablo —Es increíble, ¿sabes?— murmuré sin necesidad de que alguien responda —Esa humana tiene algo en los ojos, algo imposible de describir. Feroz, dulce, inalcanzable— Me río por lo bajo, acomodando la almohada. No puedo evitarlo, fascina, y eso que no lo quería aceptar, m

