Los días han transcurrido lento y Dylan ha ido sumergiéndose en una gran depresión, ha dejado de asistir a la universidad y Martín ha tomado la decisión más difícil de su vida; mantenerlo cesado el mayor tiempo posible, pues los medicamentos no han ayudado mucho. También ha contratado a una enfermera para que lo atienda las 24 horas al día. Leonela por su parte se ha encargado de mantenerlo alejado de todos, excepto Darío, que ha sido el único que parece calmar el llanto de su amigo. Martín ya ha consultado a los especialistas y se prepara para dejar el país y llevar a su hijo al mejor especialista de todos; su íntimo amigo Kevin Blas Mulder en Estados Unidos. —¿Crees que es apresurada esta decisión? —interroga Martin ansiando encontrar la luz en la respuesta de su esposa. —Es la mejor

