Eran casi las ocho de la noche cuando Martín Lisboa llega a Villa el Salvador a Buscar a los padres de Ana Paula. Un barrio pobre y a simple vista; peligroso, calles de arena, solitarias y con muy poca iluminación. No estaba seguro si ahí habían vivido toda la vida o fue posterior a su salida de la mansión. Aunque eso era lo más probable, Ana Paula trabajaba cerca de la universidad, en unas de esas carretillas de Desayuno al paso con su abuela. De su familia nunca supo mucho, tal vez porque no se interesó en conocer detalles de su vida, solo le importaba ella y sus sentimientos. Descartó los pensamientos del ayer y después de mirar unos segundos la puerta se anima a tocar. Esperó unos minutos con el corazón acelerado, incluso el sudor empezaba a fluir en su cuerpo, la ansiedad lo mataba,

