Dos semanas después La relación Valentina y su familia no ha mejorado, siguen distanciados y Héctor se ve cada día más triste, quizás porque se acerca el aniversario de la muerte de casi toda su familia. Los últimos días se ha mantenido encerrado en su habitación llorando en silencio, creyendo que Jimena no lo ha escuchado. Más, ella mejor que nadie sabe lo que vive, aprovechando que Valentina se preparaba para salir a la universidad, va a buscarlo a su recámara. Su intención es persuadirlo de decir la verdad, ya el pasado los ha golpeado bastante y el acumular odio en sus corazones les ha brindado infelicidad. Al ingresar a la habitación, lo observa con los ojos llorosos, sosteniendo en sus manos el retrato de su hermana Ana Paula. —¡Papá! —Camina hacia la cama, donde se encuentra senta

