Capítulo 10 Beso intenso Paul Mientras bajaba las escaleras, vi a Teo sentado en la mesa, como de costumbre, esperando su desayuno. Sabía que había algo diferente en Jacinta esta mañana, podía sentirlo. Cuando entró a la cocina, se movía más despacio, sin hacer el menor esfuerzo por ocultar la tensión en sus gestos. Me apoyé en el marco de la puerta, observándola. Ella evitaba mirarnos, centrada en servir café como si fuera lo único que la mantenía en pie. Teo, siempre tan astuto, decidió romper el silencio. —Vaya, estás muy callada esta mañana —dijo con ese tono casual que siempre utilizaba, como si no notara lo evidente—. Ayer te escuché cantar mientras lavabas los platos. ¿Qué ha cambiado? Jacinta apenas reaccionó. Sus manos temblaban mientras removía el café, y aunque trataba de

