Capitulo 2 ¡No soy una Princesa! Sofìa —No tengo con quién ir —admití, sintiéndome vulnerable de solo decirlo en voz alta. Joaquín alzó una ceja, sorprendido, y luego sonrió, no quise reclamar al razón por la que subió hasta mi habitación. —¿En serio? Eres la hija del hombre más poderoso que he conocido y aun así nadie se atrevió a invitarte. Qué ironía… —Su comentario me hizo fruncir el ceño. —La gente le tiene miedo a mi padre. Lo sabes bien. —Tienes razón —asintió él, apoyando una mano en la pared y acercándose un poco más—. Pero yo no le tengo miedo. —¿No? —lo reté, intentando esconder el calor que comenzaba a subir a mis mejillas. —No. Después de todo, soy el hijo de un duque. Aunque, claro, no tengo ni la cuarta parte de tu fortuna, princesa —añadió con un tono divertido, al

