Capítulo 3 ¡Besaré a cualquiera! Sofìa Detrás de mí, podía escuchar las risas ahogadas de mis compañeras, pero en ese momento no me importaba nada más que Joaquín y la forma en que me observaba, como si yo fuera la única persona en toda esa sala. Joaquín se cruzó de brazos, su sonrisa divertida desvaneciéndose un poco mientras me miraba con esa expresión que tanto me irritaba: como si pudiera ver a través de mí. —¿Qué es lo que quieres, Sofía? —preguntó finalmente, su voz grave y calmada como siempre. Sentí un nudo en la garganta. Había llegado demasiado lejos como para retroceder, así que sostuve su mirada y hablé sin vacilar: —Quiero que me beses. Sus cejas se arquearon, genuinamente sorprendido, y dejó escapar una pequeña carcajada, seca y sin humor. —¿En serio? ¿Por qué? —Por

