Capítulo 121 Espérame Jacinta Llegué hasta un portón trasero de la casa, con el corazón latiendo desbocado en mi pecho. La desesperación comenzó a apoderarse de mí cuando me di cuenta de que no había salida. La muralla que se alzaba frente a mí parecía impenetrable, y por un instante, sentí que me desmayaría, la casa estaba en silencio, sin señales de que alguien me estuviera buscando, pero yo sabía que no podía quedarme allí mucho más tiempo. Me detuve a un lado del portón, apoyada en la pared, respirando con dificultad, el miedo se coló en mi mente. Escalar hasta un árbol cercano podría ser una opción, pero ¿sería capaz de hacerlo con esta pierna? El esfuerzo podría ser peligroso, y si me caía... No quería pensarlo. Me quedé mirando el árbol que estaba a unos metros de distancia, su

