Capítulo 39 Prepárate para la fiesta Jacinta Me desperté temprano, aún enredada entre las sábanas, y tardé un momento en darme cuenta de que la habitación estaba vacía. Paul no había dormido conmigo. Mi corazón dio un vuelco al recordar cómo la noche anterior dudo de mis palabras, para enseguida evadir cualquier tipo de confrontación. ¿Acaso era así como iban a ser las cosas entre nosotros? Desde el principio, Paul había dejado claro que su idea de casarse era tan solo un acuerdo, nada referente a una unión basada en el amor, pero la frialdad con la que había manejado la situación me había sorprendido, aunque fue una sensación en vano, pues es evidente que creerá en Catherine y no en mi. Decidí no darle más vueltas y, después de asearme y vestirme, tomé el teléfono y marqué el número

