Doy unos pasos atrás sin quitar la mirada en la de él, comienzo sosteniendo el bordillo del camisón para alzarlo sobre mi cabeza, este se desliza por mis brazos alborotando un poco mi cabello y me deja ver de nuevo a Axel, comiéndome con la mirada en cada curva de mi cuerpo. Su pecho su y baja, ya que, estoy completamente desnuda. ─No puedes seguir trepando por mi balcón, tengo una puerta, por si no lo sabías ─digo, inclinándome para sostener la caja de terciopelo verde. Él, alza una ceja sugestiva, sonriendo por mi comentario. ─Me parece más excitante trepar de hurtadillas para verte dormir o mientras te tocas…sí, he escuchado cómo gimes mientras metes tus dedos en tu delicioso coño, teniéndome en tortura mirándote de lejos ─manifiesta de repente, abro los ojos con sobresalto y juré e

