Escucho que Ciro, me intenta hablar, llamando mi atención. Parpadeo, quitando mi vista de Axel y Fiorella, aclaro mi garganta, buscando otra copa de champán. ─¿Me escuchaste? ─Cuestiona, Ciro y asiento, bebiendo del champán─. Sé que no te meterías de nuevo con él, de corazón te pido que: sea cualquier otro sujeto, pero, aléjate de Axel, por favor, no es el indicado para ti y solo te va a usar como usa a todas las mujeres ─agrega, «Ya son dos que me dicen que me aleje de él» pienso, cuando ya estoy metida hasta el fondo por ese idiota. ─Tranquilo, puedo decidir con quién estar por mi cuenta, Ciro ─declaro, él, no parece muy a gusto con mi respuesta. Se inclina hacia mí, clavándome sus ojos marrones. ─Lo digo en serio, no puedo soportar imaginar que eres la amante de él, porque, eso es

