Cami no sabía qué le había dicho Zaden para ponerle esa expresión a Dorian, pero fuera lo que fuera, lo dejó mirándola fijamente desde el otro lado del bar por un buen rato. De pronto, como si algo lo despertara de ese trance, él le dijo que se iban. Con solo una mirada, supo que no valía la pena intentar hacerle preguntas. No parecía estar de humor para responder. Mientras miraba por la ventana del auto, Cami se dio cuenta de que no volvían a la casa de Dorian. Estaban yendo a una parte de la ciudad que jamás había visitado, hacia unos altos portones de hierro n***o custodiados por los Bladed, que bloqueaban el paso hacia un mundo de poder y excesiva riqueza. Subieron hasta las áreas más altas del enclave vampírico más seguro de Las Vegas, y probablemente del mundo. Cami apenas lograba

