Rebecka Dormí muy poco. Las palabras de Luna resonaban en mi cabeza cada que cerraba los ojos, su opinión es muy importante para mi, incluso me siento culpable de que su opinión me importe más que la de mi propia madre. Supongo que es algo normal, amo a mi mamá, es solo que no conectamos mucho, la distancia es el principal problema. Desayunamos en familia, me siento tan bien estando aquí, y veo a mi hermano sentir lo mismo, eso me alegra más. —¿Cuándo volverá tu madre?—pregunta Luna mientras me pasa los platos mojados y yo los seco con un paño. Ya no se que responder a esa pregunta. —La ultima vez que hablamos me dijo que no sabía... —Sabes que hace todo esto por ustedes, ¿verdad? Suspiro—Lo sé, tengo eso en cuenta, no me preocupo por mi, me preocupo por Ray, ya casi no pregunta por

