Rebecka Me visto en tiempo récord. Y salgo directo hacia la casa del frente. —Creí que no vendrías... Alessandro nos dijo que ayer te sentiste mal—es lo primero que le dice la abuela Ackerman cuando me ve. —Si... lo siento, no debí salir corriendo así pero realmente me sentía mal y no quería preocuparlos. Se toca el pecho en una expresión preocupada. —¡Oh no!, cariño, espero que estés mejor. —Si... todo está en orden. —De acuerdo, por favor entra. Asiento y sigo hacia el interior, y es así como comienza mi corta jornada de trabajo. Les doy sus medicinas, me aseguro de que hayan comido bien, y incluso le ayudó a limpiar un poco. Claramente la abuela Ackerman se esfuerza por limpiar junto conmigo, pero le resulta imposible hacer muchos esfuerzos. —No se preocupe, déjemelo a mi—t

