No pude evitar mirar a Mat con sorpresa.
-¿Dices que son...? - dije entre asustada y asombrada.
- Piensa si en realidad quieres irte - dijo Mat preocupado - no debes alejarlo.
- Estoy enojada. ¿Es qué no entiende que a ti te veo cómo un primo o un hermano?
-¡Éso era todo lo que quería escuchar!- gritó Karl.
Me abrazó con fuerza y luego me besó.
- No puedo estar sin ti - dijo mientras besaba mis mejillas - te amo tanto que duele.
-¿Es qué éso es posible?- preguntó Mat.
Sonreí. Pero aún debía hablar con Iska.
- Karl...
- Yo voy contigo - dijo Karl - me preocupa tu salud.
-¿Entonces ya sabes que tendrán dos bebés?- preguntó Mat.
Karl me miró con algo de pánico. Estaba sorprendido.
- Acaba de decirmelo - dije sonriendo.
Un auto se detuvo. Se identificó cómo el cadete Hertz, envíado por Iska.
Karl venía con una maleta y nosotros nos salimos a las prisas. Los tres fuimos llevados a una casa que no reconocí al momento. Porque las cosas comenzaban a cambiar.
Y porque Iska estaba haciendo una misión secreta. Algo que más adelante me enteraría.
- Este lugar... - murmuró Karl - está cerca de mi casa.
-¿No era una casa abandonada?- dijo Mat.
-¿Cómo lo sabes? - le pregunté.
- Bueno... Da la casualidad que estuve rodeando toda la ciudad.
- Adelante, pronto vendrá el jefe a reunirse - dijo el cadete.
- ¿Puedo saber qué está pasando?- pregunto Karl algo preocupado.
- No es necesario que conozcan mi misión - dijo Iska no muy lejos.
Se veía cansado mi primo, Mat estaba muy silencioso.
- Iska, tenemos que hablar de un asunto.
-¿De nuevo vas a querer recuperar tu casa?
-¿Cómo sabes...?- dije sorprendida.
- No puedo creer que pelearas con tu esposo perfecto.
-¡Oye!- se quejó Karl - ¡No me gusta tu tono, te estás burlando!
- También tengo algo qué decirles - dijo Iska muy misterioso.
-¿Así son todos los humanos?- pregunto Mat con curiosidad.
- Me siento como en una telenovela - murmuré con vergüenza.
Karl me observó unos segundos antes de comenzar a reír como loco.
-¿Qué es tan gracioso?- dijo Mat sin entender nada de lo que pasaba.
Mire al piso más avergonzada, eso era un gusto vergonzoso que sin querer admiti.
Y Karl se burlaba.
- Lo siento. Es que yo también soy fanático de los dramas, sobre todo los rusos.
- Oh,vaya, eso ya me está preocupando - dijo Iska algo asustado.
No le entendí en ése momento,pero más adelante todo tendría sentido.
- Por favor, tomen asiento - dijo Iska tratando de cambiar el tema.
- Antes de todo quiero aclarar algo - dije mirando a Karla - necesito tu aprobación para ir a la isla.
-¿No puedes descansar un poco?- dijo Karl enojado.
- Bueno, prima, necesito comer algo mientras hablamos de nuestros planes.
Nuestros planes, aquello sonaba algo descabellado, pero lógico para mí.
Iska nos llevó a la cocina, dónde al parecer tenía una mesa improvisada y su cadete terminaba de acomodar un pastel.
-¿La hora del té?- dijo Karl poco convencido.
- Quería que ella se sintiera a gusto,siempre le gustaron los pasteles.
Karl me miró y sonrió.
- Aún hay muchas cosas que ignoro - dijo Karl algo avergonzado.
- Yo la escuché triste, bueno, vamos al punto - dijo Iska mientras se sentaba.
- Necesito un equipo que vaya a la isla con Mat - dije de manera directa.
Iska comenzó a servir el pastel y yo me senté, cómo si fuera una reunión común de nosotros.
-¿Sólo Mat?
- Mat será el encargado de recolectar tejido del parásito - dije con calma - y también puedo enseñarle a hacer un análisis rápido.
- Lo que me pides está fuera de mi jurisdicción. Sabes que todo debe ser aprobado por los líderes mundiales.
-¿Qué pasa si es una investigación financiada de manera privada ?
- Sólo podríamos ser las escoltas en éste caso - dijo Iska - pero...
- Sabes que Mat es inmune.
- Pero no significa que no puedan tratar de matarlo.
- Es por éso que yo iré con él - dijo Karl - y podemos ser supervisados por Ariana.
- Bueno... Si ella no está en peligro y vas con escolta...
Iska parecía pensativo.
-¿Exactamente qué es lo que buscas?
- Una forma de destruirlos - dije directa - y replegarlos.
- Es tentadora tu propuesta.
- Yo voy a financiar la expedición al cien por ciento, incluyendo las armas - dijo Karl - esto podría ser un enorme avance.
-¿Sabes que necesitamos un laboratorio?
- Lo sé. Lo pagaré - dijo Karl.
-¿Tan mala fue su pelea?- me preguntó Iska al escuchar a Karl.
- La verdad...
- Ya veo - dijo Iska - déjame hacer unas llamadas. Es probable que en una semana podamos hacer la expedición.
Esperaba que fuera cierto, pero la cosa es que realmente la expedición tardo tres meses en ser preparada, sobre todo porque era un secreto entre muchos.
Y también porque necesitaba que Mat pudiera tener los conocimientos necesarios para recolectar muestras en la isla. Sin contar un reconocimiento rápido por medio de dron a la isla, el cual sería una semana antes de la misma expedición.
Así que para cuándo todo estuvo listo para la misma expedición yo ya contaba con siete meses de embarazo y me era difícil el poder acompañarlos, aunque sabía que no me dejaría Karl.
Y las cosas cambiaría de un momento a otro.