Subiendo las escaleras del departamento de Zac junto a este, Luther mantenía su mirada en la figura de su pareja, casi a la espera de que este en cualquier momento cayera. Al percibir aquello, su humano resopló. —Deja de actuar como si me fuera de desmayar en cualquier instante, Lu. —Acabas de salir del hospital, estoy en todo mi derecho de querer ser exagerado —argumentó el lobo beta. —Me acaban de dar el alta solo porque insististe en que debía de pasar la noche en ese tonto hospital —gruñó y le observó un tanto resentido. —Era necesario, recibiste un fuerte golpe en la cabeza, tenías que estar bajo constante observación médica por una conmoción cerebral. Zac rodó sus ojos exageradamente. —Mentiroso. La doctora estaba dispuesta a dar el alta luego de que se fueran Caden y Asher, pe

