Sin duda necesitaba volver a este lugar, sentir el cariño de las personas que me aman, sentir el calor de hogar, mi habitación, el olor del viñedo, esto es vida, mi vida. - ¿Segura que no tienes hambre? Mira que preparé tu comida favorita. - No abu, lo que necesito es uno de tus abrazos de oso - Mi abuela se acerca y me cubre con sus cálidos brazos, lo extrañaba mucho. - Aun no me acostumbro a verte así, mi pequeña niña. ¿Por qué cortaste tu cabello? - Mi abuela no deja de mirarme - Pues quería un cambio de look, esto está de moda en la ciudad, ¿a poco no me quedó genial? – lo menciono con una falsa sonrisa. - Pues no, pareces un muchacho, y uno muy delgado por cierto. Estoy segura que no te alimentabas bien mi preciosa princesa. - Yo creo que te ves hermosa - Mi abuelo toca mi ro

