Narra Nicolle - Estoy bien, estoy bien - me alejo rápidamente de Christopher y me intento mostrar muy tranquila, acomodo mi suéter de lana y hago como si nada paso - Entonces, mañana debemos regresar a la ciudad, ¿verdad? - Si, mañana debemos volver a primera hora. - Oh, espere, si nos vamos mañana entonces, ¿usted donde se quedará hoy? - Pues aquí, ¿acaso no puedes darle alojo a tu jefe por el día de hoy? - No, bueno si, por supuesto que sí - maldición, cómo haré para que este no hable más de la cuenta o mis abuelos metan la pata. Dios, si me ayudas a salir de esto te prometo que no volveré a mentir, que iré a la iglesia cada domingo y que haré obras de caridad. - ¡Nicolle! Es hora de la cena, dile a tu jefe que se quede a comer con nosotros - Escuchamos a mi abuela gritar a lo le

