Días después. Ya mañana era el viaje a Rusia, no especificaba el lugar porque a mí todavía no me quedaba claro, pero sabía que iríamos allá. Epril ha estado todo el día distante, supongo que es porque por más que insistió en ir, Santino le dijo que no, y es que también necesitábamos un tiempo para nosotros dos, sin estar con las constantes miradas de ella. _ ¿Estás segura de querer ir dejándome aquí? – preguntó Epril tratando de convencerme de llevarla o de quedarme con ella, últimamente solo trataba de que no permaneciera mucho tiempo junto a Santino. _ Segura, Epril. Santino y yo necesitamos este viaje para nosotros, además servirá para ver alguna que otra cosa para el matrimonio. Ya sabes que Santino también es ruso, así que podría traer alguna tradición o algo que también lo haga s

