Sofía Todo el caos que me estaba atormentando durante tanto tiempo parecía terminarse en el instante en que escuche los latidos del corazón de mi bebé. Aquel sonido… fuerte, rítmico y constante, era real, era una vida nueva, era una parte de mí y de Mikhail, latiendo dentro de mi cuerpo después de todo el miedo y la oscuridad. Había estado un poco angustiada desde que me desperté y escuché a Mikhail hablando por teléfono, sabía que tenía poco tiempo de embarazo y que muy probable no se sintiera mi bebé en mi vientre, pero quería saber que todo está bien. Que todo ese silencio, que esa sensación de preocupación no era porque le estaba pasando algo malo a mi bebé. Pero este momento, había sido el mejor día de toda mi vida, Dios amaba a Mikhail, juro que lo amaba con locura, pero lo que

