Capítulo XIII

1841 Words

Los dedos sonrojados de la diosa Eos hacían acto de presencia mientras Aeschylus acariciaba mi espalda con suavidad erizándome la piel. Casi no habíamos dormido la noche pasada pero la sonrisa bobalicona no desaparecía de mi rostro. —No quisiera irme y dejarte aquí —admitió él ocasionando que yo apoyara mi codo en la cama a su lado para mirarlo y no apartarme de su pecho. —Yo tampoco quiero que te vayas pero es tu deber, no quiero que te preocupes por mí yo voy a estar bien. Sé cuidarme sola y ahora que los hombres saben quien soy van a protegerme más aunque no me guste demasiado esa idea —le sonreí para después dejar un suave beso en el pecho que hizo brillar sus orbes. —Esto es como un sueño para mí, tenerte así, aquí, conmigo —dijo agarrando mi mandíbula con firmeza y sin hacerme da

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD