Leonor ajena a las intenciones de los tres amigos, seguía su vida normalmente, cada quince días los fines de semana viajaba a Iquique a ver a su familia.
Fue en uno de estos fines de semana que Juan Carlos quiso actuar para acercarse a la chica.
El autobús que recorría el pueblo , tuvo un desperfecto mecánico, con lo que Leonor se sentía impotente por no poder viajar.
Juan Carlos estaba atento a tal suceso, se acercó a la muchacha con cautela.
- Maestra Leonor!!... que ocurre?...- dijo desde dentro de su auto.
Leonor suspiro profundamente.
- El autobús no podrá realizar los recorrido hoy ... y me urge llegar a Iquique, mañana esta de cumpleaños mi papá...- dijo apenada Leonor
Juan Carlos se bajó de su auto y se puso al frente de la muchacha, Leonor lo miró con curiosidad, no le había prestado atención al muchacho que era muy atractivo, alto, cabello castaño claro y ojos color miel.
-Si usted desea ... yo la puedo llevar a Iquique, ahora me dirijo hacia la ciudad...- dijo amablemente Juan Carlos.
Los ojos de Leonor se llenaron de esperanza y alegría.
- Oh!! seria genial, espero no causarle ningún inconveniente?...- preguntó preocupada la chica.
- Por supuesto que no, por favor le ayudare guardando sus cosas al maletero...- dijo con tono protector.
Leonor asintió con la cabeza, Juan Carlos después de guardas las maletas de la muchacha, le abrió la puerta del copiloto para que ahí se pudiera sentar.
Una sonrisa de triunfo se asomó en la cara de Juan Carlos, comenzó a manejar y cruzo la plaza donde se encontraba Mario con Gabriel, los hombres al ver a Leonor junto a su amigo, abrieron los ojos de asombro.
- No es Leonor?... pero que hace con Juan Carlos?...- preguntó Mario.
Los ojos de envidia invadieron a los amigos.
- Seguro movió sus influencia... ese maldito!! ...- reclamo Gabriel.
- Vamos !! investigemos que ocurrió...- dijo serio Mario.
Los dos muchachos se fueron a la parada del autobús, y vieron que los pasajeros estaban subiendo.
Mario miró su reloj y vio que era tarde para que el bus partiera a Iquique.
Los amigos se acercaron para saber la razón del atraso .
- Don José!!... que ocurrió? porque esta llendo tan tarde a Iquique?...- preguntó con curiosidad Mario.
El hombre los miró sorprendido y se rascó la cabeza.
- Nada... solo tuvimos un problema con una de las ruedas, tuve que llevarla al mecánico, por esa razón estamos saliendo atrasados, ahora si me permiten... debo conducir un autobús...- dijo el hombre nervioso.
Los dos amigos se miraron con desconfianza.
- Dime Mario... crees que Juan Carlos...
- Si!!... lo creo...- dijo Mario interrumpiendo a su amigo.
- Que haremos entonces? ahora él lleva la ventaja?...- preguntó angustiado Gabriel.
Los ojos de Mario se volvió sombríos y un sentimiento de venganza lo invadió.
- Gabriel!! tú eres experto en realizar bromas... pensemos en una donde dejemos a Juan Carlos fuera de combate...- dijo Mario con los puños apretados.
- Uf!! Le prometí a mi madre no realizar más bromas... después de lo del cura ... me tiene advertido...- dijo mientras se tocaba la cara.
Mario lo observó con atención.
- Eso es !!! ... su cara!!... Gabriel tu mamá fabrica esas cremas para las hemorroides, porque no cambiamos su crema facial por una de esas?...- sugirió Mario con los ojos llenos de malicia.
Gabriel abrió los ojos de asombro.
- Oye!! si que eres diabólico... jajja ... pero me gusta tu estilo... está bien ... si hay que hacerlo ... lo haremos, pero nos llevará un poco de tiempo, tengo que buscar la crema perfecta para nuestro traidor amigo...- dijo Gabriel con entusiasmo, si había algo que le gustaba a Gabriel eran las bromas pesadas.
Los dos amigos se estrecharon la mano .
Mientras tanto en el auto ,Juan Carlos puso todo su esfuerzo por llamar la atención de Leonor.
- Puedo hacerle una pregunta? aunque no quiero ser indiscreto ?...- preguntó nervioso el muchacho.
Leonor asintió con la cabeza.
- Como una mujer tan hermosa como usted ,vino a parar a este pueblo ?...- preguntó interesado.
Los ojos de Leonor se pusieron sombríos ante la pregunta inesperada de Juan Carlos.
- Bueno... es algo complicado, lo único que le puedo decir es que no encontré trabajo en Iquique , además no podía dejar solos a mis padres, soy la hija menor y es mi responsabilidad cuidar de ellos...- dijo con un tono misterioso.
El instinto de Juan Carlos le decía que ocurría algo fuera de lugar, por lo que se propuso averiguar lo que ocurría.
Durante el viaje los dos jóvenes comenzaron a hablar de sus gustos y preferencias en la vida.
- Entonces... Usted está acargo de los negocios de su familia? pero porque esta en el pueblo? no entiendo?...- preguntó con curiosidad Leonor.
Juan Carlos trajo saliva, no podía decirle que era por ella, tenía que averiguar quién era realmente Leonor.
- El pueblo me da la tranquilidad y paz que necesito para concentrarme en los negocios...- mintió Juan Carlos.
Leonor lo miró un poco confundida.
- Entiendo...- dijo mientras las luces de la ciudad comenzaban aparecer.
- Donde quiere que la deje Leonor?...- preguntó interesado en saber donde vivía la chica.
- En Balmaceda por favor... y cuando le debo ?...- preguntó con curiosidad Leonor.
- Nada... su compañía fue suficiente pago para mí...- dijo con tono seductor.
Leonor lo miró con curiosidad,.pero las palabras del hombre no hicieron el efecto que él esperaba.
- Se lo agradezco... pero no es correcto, debo pagarle...- dijo Leonor sacando unos billetes de su cartera.
- En serio Leonor... no es necesario, si me quiere pagar... me puede invitar a tomar un helado... que le parece?...- preguntó con tono seductor.
Leonor lo miró por un momento y un silencio incómodo invadió el espacio.
- No quiero incomodarla... a lo mejor tiene novio ... y yo la estoy poniendo en una situación incomoda?...- preguntó con interés Juan Carlos.
Leonor agachó la cabeza y negó con su cabeza.
- No...no tengo novio...