" Está historia es una adaptación de una escritora de Chile, la escuché cuando era niña, no recuerdo el nombre de ella, pero si su historia..."
Al norte de Chile existe un pueblo llamado de Tarapaca, donde cada año en julio se celebra la fiesta de San Lorenzo, patrono de los mineros..
Corría los años ochentas, y al pueblo llegó una joven hermosa , una morena de ojos verdes que cautivo a los habitantes del pueblo por su belleza singular.
Leonor llegó al pueblo por un reemplazo de la maestra del internado de niñas del lugar, señorita Gladys estaba por dar a luz por lo que pidió sus vacaciones.
Leonor a parte de ser bella era muy amable con la gente que su temperamento cautivo a muchos.
Entre ellos a los tres amigos inseparables.
Juan Carlos joven de la familia más rica del lugar, aún cuando su residencia estaba en Iquique , le gustaba pasar los fines de semana en el pueblo, decía que encontraba la paz que necesitaba. Apesar de tener dinero,Juan Carlos era un joven humilde y de buen corazón donde el ayudar a los demás era su lema.
Mario, era un joven trabajador, no era rico como su amigo ya que trabajaba arduamente para sostener a su familia y a él, era joven agradable y de un corazón enorme , de la misma forma que su amigo ayudaba a las personas que estaban en una situación difícil.
Y por último Gabriel, él era diferente a sus amigos, le gustaba las bromas y siempre estaba metido en líos, lo último que hizo fue cambiar el vino por vodka al sacerdote en la eucaristía.
Fue un escándalo que el padre le tuvo que prohibir la entrada a la iglesia por varias semanas.
- Porque te gusta meterte en líos Gabriel? cuando vas a madurar hombre?!...- le reclamaba Juan Carlos.
Gabriel solo lo miraba con diversión, los tres amigos estaban en la plaza del pueblo, cuando vieron pasar a Leonor con las alumnas del internado.
Los tres amigos quedaron con la boca abierta al verla pasar.
- Quien es ella?...- preguntó Mario a sus amigos.
Los dos hombres se escogieron de hombros.
- Ni idea amigo... pero es la criatura más hermosa que mis ojos hayan visto...- dijo Gabriel seriamente.
Juan Carlos se fijo que la misteriosa mujer estaba con la hermana de Mario.
- Oye Mario!!... ella no es tu hermana? Margarita?...- preguntó interesado Juan Carlos.
Mario sin pensarlo dos veces se acercó a su hermana, sin darse cuenta que sus amigos lo seguían.
- Margarita!!...- llamo Mario a su hermana.
La niña se dio vuelta y vio a su hermano mayor, una sonrisa apareció en su rostro infantil.
- Mario!! mira ven!! quiero presentarte a nuestra nueva profesora!!...- dijo alegremente la niña.
Los tres amigos estaban en frente de ella mirándola fijamente.
-Ella es la señorita Leonor Galvez y es el reemplazo de la profe Gladys, señorita Leonor él es mi hermano... y... ellos sus amigos?...- dijo la niña confundida mirando la cara de los tres hombres.
- Es un gusto conocerlos... cómo dijo Margarita , soy la nueva maestra del internado...- dijo un poco incómoda por la mirada intensa de los tres.
- Que les pasa? porque tienen esa cara de cachorros?...- preguntó Margarita.
Los tres amigos reaccionaron y sus semblantes se pusieron rojo como una manzana.
- Lo siento... mi nombre es Mario Gonzales y soy el hermano mayor de Margarita...
- Y yo soy Gabriel !! el mejor amigo de Mario...- dijo sonriente el joven.
Juan Carlos se acercó a ella y con una reverencia se inclinó.
- Mi nombre es Juan Carlos Valle... y es un honor tenerla en nuestro humilde pueblo...- dijo con amabilidad el muchacho.
- Muchas gracias!! la verdad es un lugar maravilloso... si me disculpan ... debo llevar a las niñas al internado...- dijo con dulzura Leonor despidiéndose de los tres varones.
Los tres hicieron un gesto de despedida.
- Que mujer más bella...- dijo Mario.
- Tendrá novio?... puede que tenga , no creo que una criatura así no lo tenga? - preguntó con interés Gabriel.
Juan Carlos solo los miró con cautela.
- Parece una chica tranquila y dedicada a su trabajo, además si tuviera novio no creo que ella estaría aquí en este pueblo de fin de mundo...- reflexiono Juan Carlos.
- Bueno creo que la única forma de saberlo es averiguar con mi hermana, yo me encargo de eso...- dijo decidido Mario.
Los tres amigos se despidieron y cada uno tomó su camino, Leonor realmente los cautivo con su forma de ser.
Durante la semana Mario averiguo con su hermana algunas cosas de Leonor.
- No... no tiene novio, dice que una relación ahora seria imposible para ella, tiene que trabajar para ayudar a sus padres... así que no hay nadie en su corazón...- dijo Margarita mirando con interés a su hermano.
- Entiendo ... es muy sensata tu maestra...- dijo Mario tratando de sonar indiferente.
Pero su hermana entendió sus intenciones.
- No me digas que te gusta la profesora Leonor?!!...- preguntó con espanto Margarita.
Mario abrió los ojos de asombro y trato de disimular sus sentimientos.
- No!! claro que no!!... solo es curiosidad pequeña...- mintió Mario.
- Eso espero porque tus amigos andan rondando el internado estos días, creen que son discretos pero son muy evidentes...- advirtió la niña.
Mario miró con sorpresa a su hermana, se levantó de su silla y salió a buscar a sus amigos que lo esperaban en el único bar del pueblito.
Cuando llegó vio a los dos hombres sentados tomando unas cervezas.
- Mario!!... te estamos esperando... que has averiguado?...- preguntó Juan Carlos.
Mario tomó una silla se sentó al frente de ellos mientras los miraba fijamente.
- Antes que les digas lo que averigüe, quiero que sepan que ustedes son mis amigos de infancia y que sería una pena estar disputando por una mujer...- les dijo a sus amigos con preocupación.
- Veamos que averiguaste y ahí tomaremos una decisión...- dijo Gabriel seriamente.
- La chica está soltera... no tiene tiempo para novios, trabaja para mantener a sus padres... ahora que lo saben... que haremos?...- preguntó con curiosidad Mario.
- Debemos ser honesto los tres... a los tres nos gusta Leonor, en mi caso nunca me había llamado tanto la atención una mujer como ella, por eso propongo que cada uno trate de conquistarla y que al final ella elija, y los perdedores darán un paso al costado...- propuso Juan Carlos.
Tanto Mario como Gabriel se miraron y en unísono dijieron.
- Acepto !!!