Infieles. 2

3247 Words
La noche siguió corriendo y con ella ambos terminaron con la botella de ron dejando una segunda botella de wiski hasta la mitad, Layla se quedo dormida sobre la alfombra pues su cuerpo nunca había tolerado muy bien el alcohol y el exceso la noqueo completamente, Andrew tenia experiencia y fortaleza para el licor ademas que no había bebido demasiado, solo estaba mareado y cuando Mika despertó fue a atenderla. Después de prepararle el biberón y dárselo bajo para cargar a la chica acomodándola sobre el sillón mas largo, no quería que se quedara en el duro suelo y él se sentó en el sillón individual mientras pensaba en lo que Layla le mostro, comenzó a atar cabos y supuso que todas las compras que hacia eran para Damián. Layla apretó los parpados cuando sintió algo frio pasar por todo su rostro, abrió los ojos viéndose acostada en el sillón y cuando alzo la vista se topo con Vanessa pasando una compresa fría por su rostro con mucho cuidado ya que buscaba despertarla. - ¡Vas a sentir los efectos de tus actos!- comento la mujer al escucharla quejarse. - Me duele la cabeza.- trato de alejar la compresa de su rostro y se dio la vuelta para cubrir sus ojos del brillante sol. - Esos son efectos de la resaca, ve a la cocina y come todo lo que prepare, bebe mucha agua y tomate un par de pastillas para el dolor de cabeza.- se alejo sonriendo. Layla se levanto un poco tambaleante, la cabeza le dolía muchísimo y la luz del sol le molestaba en los ojos, el piso se movía con cada paso que daba y los muebles se movían, cuando entro a la cocina vio a Andrew sentado en la barra desayunando, Mika estaba jugando con el colgante del porta-bebé. - Buenos días Layla.- Andrew sonrió al verla demacrada. - No son tan buenos ¿Por que se ve tan fresco?- se quejo subiendo al taburete. - Porque ya estoy acostumbrado a beber, ademas soy mas alto y tengo mas peso que tu, eso influye bastante.- se rio al verla hacer un puchero infantil. - ¡Me voy a morir!- chillo pegando la frente a la mesa. - No te vas a morir, pero espero que no vuelvas a tomar alcohol en exceso.- Vanessa le sirvió un buen desayuno. - Debes tomar mucha agua, te das un baño después de comer y descansas.- Andrew negó con la cabeza divertido de verla haciendo muecas. - ¿Que tal si hacemos carne asada?- Layla se sentó y casi se va de espaldas pues se mareo, lo bueno que Vanessa estaba tras ella. - Mejor preparo crepas de pollo, ensalada y quizás un tres leches de postre.- dijo Vanessa sujetándola de la cintura. - Yo soy buena cocinando postres, puedo preparar el tres leches.- Layla la vio sonriendo. - Si esta bien, pero primero bájate esa zumba que tienes o vas a incendiar la cocina... tienes los ojitos viscos.- el comentario de la mujer hizo reír a Andrew. Devoró todo lo que tenia en el plato y después fue a su habitación para meterse en la tina que lleno con agua tibia, se quedo sentada dentro del agua un buen tiempo mientras su mente aun seguía enfrascada en lo que había pasado la noche anterior, sin duda ahora podría pensar las cosas con mas claridad, no valía la pena de ponerse al tu por tu con Taylor por un hombre, se sumergió completamente en el agua y se quedo ahí lo mas que pudo. Salio con la toalla enredada en su cabello completamente desnuda pues se sentía confiada de que nadie entraría, busco la ropa y se la puso, mientras se estaba peinando decidió sacar el celular de su cartera que mágicamente estaba sobre su cama, Vanessa siempre andaba ordenando todo lo que estuviera fuera de lugar. Al encenderlo vio una cantidad absurda de llamadas perdidas y mensajes, entro al chat y de inmediato recibió otro mensaje mas pidiéndole que contestara, ni siquiera se molesto en responderlos y salio del chat, de inmediato le cayo una llamada de Damián y por unos segundos pensó en no responder, pero le termino ganando la curiosidad de que mentiras le iba a decir. ______________________________________________________ - ¿Que quieres?- pregunto Layla con un tono frio. - Hablar contigo, veámonos esta tarde.- pidió Damián. - Tengo mejores cosas que hacer.- fue hacia el tocador para ponerse un poco de perfume. - ¿Como que?- pregunto escuchándose contrariado. - No lo se, quizás hacer nada sea mejor que estar contigo escuchando mentiras y falsas promesas.- colgó la llamada después de esas palabras. ________________________________________________________ Se puso un poco de brillo en los labios y salio llevando el móvil en la mano, lo dejo sobre la isla y salio para ver a Andrew paseando de un lado a otro con Mika en sus brazos mientras atendía una llamada que seguramente seria del trabajo. Escucho un auto llegar al frente de la casa y con curiosidad fue a abrir la puerta de la entrada, antes que pudiera ver de que se trataba dos niñas entraron corriendo y fueron a abrazar las piernas de Andrew que se quedo sorprendido de verlas. Eran sus sobrinas, de tres y dos añitos, hijas de su hermano mayor; Layla vio hacia afuera y se hizo aun lado para dejar que las personas que acababan de llegar entraran. Vio a dos hombres uno mayor y el otro un poco mas joven, de cabello castaño oscuro y ojos azules, ambos tenían un parecido en su rostro al de Andrew, una mujer mayor de cabello n***o y ojos igualmente azules, dos mujeres jóvenes; una de cabello caramelo y la otra castaño oscuro, Layla los recordaba de la boda y sabia que era la familia de Andrew aunque las pequeñas niñas no estaban en aquel entonces. - ¿Que hacen aquí?- pregunto Andrew viendo a su madre ir hacia el a abrazarlo. - ¿Que no podemos venir a verte? Andrew tu no eres así.- la mujer lo abrazo y después cargo a Mikaela. - Si no hubiera estado hablando contigo sobre mis planes te creyera.- abrazo a su padre. - Sabes como es tu madre, esta en juego una de nuestras nietas.- el hombre se encogió de hombros. - ¿Quien es la niña?- pregunto una chica señalando a Layla que estaba observando la escena. - Lo siento, ella es Layla Evans y es la niñera de Mikaela.- fue por ella, la tomo del brazo y la llevo con su familia- Layla te presento a mi familia; mi padre Robert, mi madre Grace, Gabriel y su esposa Marie, Mia la hermana consentida y mis dos sobrinas, que desaparecieron.- vio hacia todos lados. - Un gusto conocerlos.- Layla sonrió. - El gusto es nuestro, gracias por cuidar de mi princesa y de mi príncipe.- Grace apretó la mejilla de Andrew. - ¡Mamá por favor!- el hombre se sonrojo hasta las orejas. - ¡Mamá!- las niñas entraron corriendo- ¿Podemos jugar en la piscina?- pregunto la mayor tomando la mano de Marie. - No princesa, sabes que no pueden estar solas ahí y tampoco les traje ropa para eso.- se agacho y le acaricio la mejilla. - Mamá ¿Ella es Ariel?- la niña mas pequeña señalo a Layla. - No mi amor, ella es Layla y es la niñera de tu primita Mikaela.- explico sonriendo. - ¿Puedo tocar tu cabello?- la niña mayor se acerco. - Si claro...- ella se agacho y dejo que lo tocara- ¿Como te llamas?- sonrió viendo a la pequeña. - Me llamo Thia Laing y tengo tres años, ella es mi hermana Melissa y tiene dos.- dijo con sus dedos. - Que lindos nombres, Thia ¿Has echo pastel alguna vez?- pensó en llevarse a la niña a la cocina. - No, mamá no nos deja estar en la cocina porque dice que nos podemos quemar.- explico viendo a Marie. - Es que estaba pensando en preparar un pastel y me hace falta unas manos que me ayuden.- le guiño un ojo y vio a su madre. - ¿Puedo mami?- Thia sonrió emocionada. - Creo que si...- vio a su esposo quien solo asintió- Si ve y pórtate bien.- sonrió. Layla la tomo de la mano y sonrió viendo a Andrew, iba ir a la cocina pero antes de dar el primer paso sintió a Melissa abrazarse a su piernas y vio a la pequeña que extendió sus brazos pidiendo que la cargara, Layla lo hizo y se llevo a las niñas a la cocina pues sabia que los adultos tenían cosas que hablar, cosas que eran inadecuadas que niñas tan pequeñas escucharan. - Tiene un don con los niños, Melissa no suele irse con personas que no conoce.- comento Gabriel viendo a su esposa. - Es una mujer maravillosa y ha sido mi soporte desde que Taylor se fue de la casa.- comento Andrew pasando la mano por su cabello. - ¿Crees que quiera mudarse a Seattle?- pregunto Marie- Nos ayudaría mucho una chica así de atenta con nuestras niñas.- sonrió. - Esta estudiando en la universidad, no creo que quiera irse con ustedes y yo tampoco la voy a soltar.- Andrew fue a sentarse a la sala seguido de su familia. - Bien, vinimos a hablar sobre como librarnos de la sanguijuela que tienes como esposa.- Gabriel se dejo caer en el sillón. - Gabriel.- Andrew vio a su hermano. - Si ya se, es una mujer y la madre de tu hija, no debo tratarla así.- arremedo poniendo los ojos en blanco. - Quiero que Taylor renuncie a la maternidad de Mikaela, quiero quedarme con todo y hacer efectivo el acuerdo prenupcial, en especifico la clausula de infidelidad.- las palabras de Andrew dejaron a todos con la boca abierta. Robert tenia un bufet de abogados y Gabriel trabajaba con su padre como abogado de familia, tenia un apoyo no solo familiar sino tambien legal y aunque había tomado en consideración las palabras de Layla, él no iba a dejar las cosas así de simples y quería librarse de Taylor para que no le hiciera daño a Mikaela porque era capaz de lastimarla en todos los aspectos.  Layla estaba en la cocina con las dos niñas y aunque se formo un desastre porque eran pequeñas al final pudo preparar la mezcla del pan para el pastel tres leches que había pensado, lo metió al horno y se puso a ayudar a Vanessa con las crepas para el almuerzo aunque no pudo hacer mucho pues escucho a Mika llorar desesperada seguramente necesitada por un cambio de pañal, las pastillas que tomo le ayudaron mucho y el estar tomando agua constantemente tambien le ayudo. - Señora Laing, tengo que cambiarla.- comento viendo a Grace. - Claro linda.- se levanto y la entrego pues no dejaba de llorar. - Layla, me puedes pasar las fotos por favor.- pidió Andrew acercándose a ella. - No tengo nada que ocultar, están en la galería y no tiene clave.- sonrió entregándole su celular. - Llevas cola.- comento al ver a Thia tras Layla. Layla rio y tomo a la niña de la mano para subir a la habitación de Mika, no le habían dado su baño diario asique lleno la bañera y la metió en ella para poder limpiarla, Thia le ayudaba con todo y Layla le permitió echarle un poquito de shampoo en la cabecita de Mika, cuando el baño llego a su fin la cambio y le puso un poco de perfume al igual que a Thia. Bajo y preparo la leche de la bebé, las hermanitas se estaban comenzando a aburrir y Layla pensó en darles unas paginas para que colorearan con unas viejas crayolas que tenia, las dejo en el recibidor ya que era el lugar donde no iban a interferir con el paso de nadie. - Eres un imán para los niños ¿Cuantos vas a tener?- pregunto Vanessa al verla. - No se si en algún momento pueda tener hijos, el medico dijo que por tener ciclos irregulares y ovarios poliquísticos la posibilidad es muy baja.- explico Layla. - Uy... ¿Cada cuanto ves tu periodo?- Vanessa se sorprendió. - Cada dos meses o tres, al parecer es un desorden hormonal causado por unos quistes y según el medico no puedo tomar medicamentos.- tomo una rodaja de zanahoria. - Sin duda aveces la vida le da hijos a quienes no merecen y no le permiten a quienes si los desean.- Vanessa le tomo el cabello y le comenzó a hacer una trenza. - Tengo la opción de adoptar.- se encogió de hombros. - Eso es verdad y quien quita que en un futuro puedas concebir de forma natural con tu novio Damián.- termino de trenzarle el cabello. - Damián me pego los cuernos con la esposa del señor Laing, asique novio no habrá por un gran tiempo.- Layla la vio. - ¡Anda pal diablo!- Vanessa se cubrió la boca sorprendía- ¿Estas jugando?- no le creyó. - No juego, por eso se nos pasaron las copas anoche, no me pareció justo no decirle nada y al final se armo todo esto.- mientras explicaba escucho su nombre proveniente de afuera. Vanessa cargo a Mikaela para que Layla pudiera salir con rapidez, no se dio cuenta de que las niñas habían regado las crayolas y termino pisando dos de ellas, no pudo detenerse y cayo sentada de golpe dejando una de sus piernas bajo su cuerpo y de paso soltó un quejido de dolor, Andrew se levanto de un salto para correr a ayudarla, Layla no pudo ponerse de pie de inmediato pues el golpe fue realmente fuerte y de paso se había doblado el tobillo izquierdo, tomo la mano de Andrew y el hombre la levanto sin ningún problema. - ¿Puedes caminar?- pregunto al verla cojear un poco. - Me duele el tobillo y el trasero.- respondió mientras se frotaba. - Creo que habrá que revisar tu tobillo, si algún musculo o tendón quedo mal no podrás caminar por días.- se agacho un poco y sin mas la cargo para llevarla al sillón. - ¿Estas bien?- Thia se acerco a ella con los ojos llorosos. - Si estoy bien, no te preocupes.- Layla sonrió. - Les dije que no dejen las cosas regadas.- Marie las regaño un poco. - Los accidentes pasan Marie.- intervino Grace ya que las cosas fueron accidentales. - Pon el pie sobre mi rodilla...- Andrew se hinco sobre la alfombra- No vayas a gritar.- sonrió tomando un poco de pomada que le llevo Vanessa tras escuchar el revuelo. - ¡No!- dio un salto en el sillón cuando el hombre apretó su tobillo. - En tiempos difíciles es cuando tienes que demostrar fortaleza.- el comentario de Gabriel fue con burla. - Ya te quisiera ver en su posición.- Mia se cruzo de brazos viendo a su hermano. - ¡Ya no!- Layla le tomo de los hombros y quiso alejarlo. - Si te dejo así no podrás caminar, créeme que no disfruto lastimando a una mujer y menos verla llorar, pero no hay otra alternativa.- se sintió apenado pero debía seguir. - Que extraño, de jóvenes no decías eso ultimo.- Gabriel recibió un codazo por parte de su esposa. - Gabriel compórtate.- regaño Robert y Layla estaba entre el llanto y una sonrisa. - Solo estoy bromeando para que la niña se distraiga.- la señalo con las manos. Andrew termino de masajear el tobillo de Layla y pudo dejarlo bien pues algunos músculos habían quedado mal después de que se torciera el tobillo, aun con ese accidente no se quedo sentada en los sillones, volvió a la cocina para seguir cuidando a Mikaela aunque lo hizo sentada pues Vanessa no la dejo intervenir, la familia de Andrew era muy animada y Mia fue a hacerle platica, la chica era dos años menor que ella, pero tenia una infinidad de temas. Almorzaron todos en el comedor y Layla se sintió parte de ellos de alguna forma, tuvo la oportunidad de conversar con todos un poco, incluso con el señor Robert se llevo bien, al terminar los hombres fueron a la oficina para conversar y Layla salio al patio trasero con Mia, Marie y las niñas. - Le dije a Andrew que esa tipa nos iba a traer desgracias y mira ahora, debe tramitar un divorcio por no escuchar a su sabia hermana menor.- comento Mia desparramada sobre uno de los sillones de mimbre. - Cuando nos casamos pensamos que el amor sera para toda la vida.- comento Marie sentada en el otro. - Por eso digo que no me voy a casar...- Mia sonrió divertida- Que dices tu Layla ¿Tienes planes de casarte?- la vio. - Por el momento no.- Layla estaba sentada en una mecedora y comenzó a moverse para que Mikaela se durmiera. - ¿Como llegaste a ser la niñera?- pregunto Marie picada por la curiosidad. - Yo solía ser la única amiga que Taylor tenia en la universidad, supo que me quede sin trabajo y estaba a punto de perder mi apartamento así que me ofreció el trabajo.- se encogió de hombros. - ¿Tu sabes con quien engaño a mi hermano?- Mia ladeo la cabeza. - Si, con el que era novio.- las dos mujeres voltearon a verla sorprendidas. - Cuenta que paso.- Mia se sentó mejor para escucharla. - Sabia que Taylor le gustaba coquetear con hombre y eso, yo solo iba a ser la empleada y decidí no tomar partido para ningún lado, pero las cosas viéndolas desde adentro me hicieron cambiar de pensamiento y anoche vi todos los mensajes, fotos y cosas que Damián tenia con Taylor, mi pobre corazón de pollo se rompió en pedazos.- bajo la mirada hacia Mika que estaba acostada sobre su pecho. - Ahora estas del lado correcto, aunque no se como es que la has podido aguantar por tanto tiempo... No me gusta hablar mal de las personas y ella era familia, pero de verdad que es insoportable su forma de actuar.- Marie se rasco la sien con algo de pena. - No niego que en muchas ocasiones tuve ganas de trapear el piso con ella, pero me daba pena por su forma de ser ninguna de las chicas la quería.- le dio suaves palmadas a Mika. Las tres rieron con el comentario tan honesto de Layla y en eso escucharon la voz de Andrew acercándose, al parecer iba discutiendo con alguien por teléfono. - ¡No me importa que excusas idiotas tengas para decirle...- salio y vio a Layla- Pon un pie en mi casa y te juro que te saco los dientes a punta de puñetazos, aléjate de ella!- gruño antes de colgar la llamada- Lo siento, no me pude contener.- era el celular de ella. - Debería andarlo usted, si llama puede decirle todo lo que quiera y no tengo ganas de escucharlo.- tiro un poco su cabeza hacia atrás. - Si ella llama haz lo mismo.- Andrew le dio su celular a Layla. Era una buena medida para que ambos pudieran desahogarse con los respectivos infieles aunque no fuera tan correcto, la familia termino yéndose cerca de las cinco de la tarde y Layla se fue a su habitación solo para descansar un rato dejando a Mika dormida a su lado, aunque ella tambien termino quedándose dormida.
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