Dos días después.
POV Giuseppe
Cada vez que me mandan a seguir y a investigar a alguien, normalmente es porque algo no esta haciendo bien. El Capo esta preocupado por su ahijada, tres meses después que la casaron a la fuerza con Giancarlo, él se la llevo al norte y no ha podido hablar con ella, cada vez que la manda a llamar le dan excusas de que salió y no devuelve las llamadas, sin embargo, sabe que esta viva porque sus informantes la han visto, pero no se han podido acercar lo suficiente para hablar con ella. Así que ahora mi trabajo de infiltrarme en esa casa será para saber que sucede y si es necesario, sacarla de ahí. Es por eso por lo que llegaré como un guardaespaldas que Daniele Mantovani, el padre de Giancarlo, quiere contratar para su nuera, quien sabe por qué. Así que hoy conoceré de cerca a la familia. Será un trabaja en cubierta que me pidieron que le diera especial dedicación al asunto, ya que además hay sospecha de traición dentro de ese núcleo y aun no sabemos si es el padre, el hijo o ambos.
Estoy llegando, toco a la puerta y me abre el mismísimo Daniele.
-Buon giorno, pasa Pepe, te estaba esperando. Te voy a presentar con mi nuera. Pero te voy a explicar primero tu tarea, ven a mi despacho.
Entramos y se sienta en su escritorio y me pide que me siente.
-La razón por la que estas aquí es para que protejas a Rebeca... de mi hijo.
Eso me deja atónito, no me lo esperaba.
– Te pido especial discreción, pero también te pido que intervengas cuando veas que intente si quiera tocarla.
-No lo entiendo.
-Si que entiendes y sino, ahora que la veas lo vas a entender.
Vamos a una parte alejada de la casa y llegamos a una puerta de donde sale el mismísimo Giancarlo con cara de demonio y sonriendo, además.
-Giancarlo ¿qué haces aquí?, te dije que la dejaras en paz unos días.
-Quería estar con ella antes de que llegara tu guardaespaldas, algo me dice que no disfrutare de ella de ahora en adelante. – dice esto mirándome de forma retadora.
-Carajo Giancarlo.
Entramos y tengo delante de mi la escena más grotesca que vi en mi vida. Rebecca Russo estaba tirada en el suelo, desnuda, golpeada y vejada casi hasta la muerte y yo solo puede pensar en como carajos la iba a sacar de aquí.