POV DE LUNA Han pasado algunos días, en los que he permanecido encerrada como una prisionera en esta mansión, no porque Stefano así lo haya decidido, sino porque cada vez que me atrevo a salir de la habitación, me encuentro con la presencia de mi media hermana y su esposo, quienes no dejan ninguna duda sobre el desprecio que sienten por mí. Sus miradas cargadas de resentimiento y sus comentarios mordaces me persiguen por cada rincón. —Su hermano ha llegado y quiere verla —anuncia Julies, revela cierta preocupación en sus ojos. Me levanto de la cama nerviosa, con el corazón latiendo descontroladamente contra mi pecho, porque siento que hoy es el día de esa temida revelación. O quizás él ya lo sepa todo, y por eso quiere verme, para confrontarme sobre la verdad que he estado ocultando. —

