--Bueno, eso es simplemente genial--, dije en broma, aplaudiendo tres veces antes de coger mis palillos y ensartar una bola de pollo rebozada. --Despídanse de sus futuros hijos... Dos más, y uno, para la generación rota--. --¡Papá!-- Casi podría felicitar a Jack por finalmente mostrar la valentía que su tono enojado insinuaba. Ya empezamos a llamar la atención. La mirada de Mica va de Jack a mí; su labio inferior tiembla y sus ojos se humedecen al observar el intercambio. --Quiero decir...-- Le di un mordisco a la bola de pollo --Supongo que te la quedarás--. --¡Qué demonios!-- Es Mica la primera en reaccionar, y la que más fuerte lo hace, empujando su silla hacia atrás, rozando el suelo, y poniéndose de pie. Eso es todo, toda la atención del restaurante está puesta en nosotros. Mica ti

