Despierto con mucho calor. Mi reloj interno me avisa que es de mañana y muy temprano. Abro los ojos y está muy oscuro. Enseguida viene a mi mente lo que hicimos anoche. Estos chicos me hicieron sentir algo que nunca sentí. Son hermosos, sexis, tiernos y dos hombres buenos. Me quedo tranquilo un momento con Sam despatarrado sobre mí, no es incómodo aunque sea de casi mi misma altura. Un beso en mi hombro me dice que John está despierto. Con una mano le acaricio una pierna. No quiero moverme mucho para no despertar a Sam. -¿Cómo estás Chris? John me pregunta cerca de mi oído con su voz profunda y baja. -Bien y tú? No puedo evitar despertarme tan temprano -si, me pasa igual, muchos años de servicio. Me acaricia la cara y el cuello tiernamente y sigue para acariciar el cabello de Sam.

