Estoy agotado. Espero que Pedro haga su café tan rico porque siento que no voy a poder moverme en todo el día si no tomo ese elixir. Llegamos a la cocina. Y están todos en movimiento, menos Luke. Él está sentado en una silla contra la pared mirando todo con una sonrisa en su bello rostro. Los demás preparan el desayuno y se los ve a todos relajados a pesar de ser tan temprano. Siguiendo la orden de John el encargado de la comida es Pedro, y sí, hay una jarra gigante de café. Me acerco y le abrazo con cariño -eres el mejor Pedro. Tu café es la alegría de mis días Me besa el pelo -Todo para ti bombón. Siento una mano en mi nuca que me hace despegarme del dios del café y un golpe en el trasero. Chris está enojado. Le guiño y me voy a sentar a la mesa. Lo dejo ahí mirando el vacío.

