Capítulo 11 “Fue…”

1451 Words
// Escuela Kunugigaoka, almacén de educación física. 2:49 pm // En el gran almacén de educación física de las instalaciones de la secundaria Kunugigaoka, podían escucharse leves murmullos, sollozos, jadeos e incluso gritos. Todos marcaban que el "ser sobrenatural" que estaba dentro sufría, que estaba horrorizado, que sentía dolor y deseaba morir. - No, detente... No quiero... No más... Por favor - musitaba con horror la peliceleste en el suelo, con su cuerpo tembloroso, sus ojos rojos, sus mejillas y rostro pálido, sus manos recorriendo sus brazos en busca de calor, sus pies moviéndose de manera agitada, como si quisieran escapar de algo, pero la pared le retenía. - PAREN - gritó mientras las lágrimas amenazaban por salir, ¿Después de tantos años (8 0 9 aproximadamente)... Lloraría? - No más... Por favor... No he hecho nada malo - susurro mientras sus ojos perdían su brillo a excepción por las lágrimas que habitaban, en aquel momento, en ellos. // En otro lugar, antes de que Nagisa acabase encerrada // - Karma-kun - llamo una chica, Karma se giro a verla después de despedirse de Nagisa por breves instantes - ¿Qué pasa? - pregunto él con su típica sonrisa gatuna - ¿Sabes a qué le teme Nagisa? - pregunto ella con una dulce e - inocente sonrisa, a su parecer - ¿Por qué? - pregunto él - Tenemos planeado hacer una prueba de valor para cada salón, debemos saber los miedos de todos, ya preguntamos los tuyos - respondió la chica y Karma se encogió de hombros - E-esta bien... Le teme a la oscuridad - dijo finalmente mientras una gota de sudor caía por su sien > pensaba internamente y su sonrisa cambió por una mirada algo triste - Gracias - dijo ella y se retiro, saco de su bolsillo el teléfono celular y llamo a su amiga - Le teme a la oscuridad - dijo mientras escuchaba un "Perfecto" al otro lado de la línea "Quiero que la llevemos al almacén de la escuela, ¿Qué dices?" pregunto - Hazlo, pero no me involucres en tus planes, ya he hecho demasiado con esto... - dijo la joven preocupada "¿Tienes miedo?" pregunto la otra - Akabane Karma puede ser la muerte misma si le pasa algo a sus seres queridos, y TODOS saben que no hay nadie más querida para Karma que NAGISA SHIOTA, si tu quieres morir adelante, pero yo apreció mi vida - dijo y colgó la llamada // En la mansión de los Akabane // El reloj marcaba exactamente las doce, Karma estaba preocupado, temblando, con sus ojos llenos de lágrimas, su cuerpo cubierto por una manta blanca, sus manos apretándola con fuerza y miedo. ¿Por qué Nagisa no estaba con él?, la necesitaba, mucho. Akane estaba mejor que él, ella en vez de quedarse como un bulto andante, llamo a la policía y a la madre de Karma para que buscasen a Nagisa, buscaba los contactos de sus amigos, etc. Akane estaba furiosa por que Nagisa no había llegado, pero sumamente preocupada por pensar que le había pasado algo, principalmente por su pasado - ¿Bueno? - pregunto mientras recibía la llamada de una de sus unidades, ella solamente soltó un pesado suspiro y colgó la llamada, la cual le dijo lo que las demás unidades le habían dicho "No hay rastros de ella". Karma se acercó temblando, sus piernas parecían de gelatina, como si fuese a caer en cualquier momento - ¿Hay rastros... De Nagi? - pregunto la mujer supo que Karma estaba realmente preocupado si acortaba el nombre de Nagisa, todo se pondría peor si comenzaba a llamarla por el pequeño apodo que se habían puesto cuando eran niños, se sentía sumamente preocupada por la mirada de Karma, era una que demostraba tristeza, suma preocupación, miedo (cosa que no se veía normalmente en Karma o en cualquier Akabane), penuria y miseria. - ¿Karma, tienes el número de alguno de sus compañeros? - Karma ladeó la cabeza hacía un lado, dando a comprender que no entendía la pregunta - Lo diré de un mejor modo... - susurro la mujer y su mirada filosa hizo estremecer al pelirrojo - He dicho que me des el número de la persona más cercana a Nagisa en la escuela - arrastró las palabras mientras veía al pelirrojo desaparecer de la habitación y llegar con la misma rapidez con su celular, mostrando el número de un chico, que aparentemente se llamaba Hiroto Maehara y otro que decía Yuuma Isogai La mujer marco los números en dos diferentes teléfonos (ambos de ella) con tal rapidez que apenas tomo los teléfonos sonó la campana de espera, aquella que la hartaba, los pitidos pararon y los chicos contestaron al unísono, mucho mejor para la mujer - Necesito la información que tengan desde la última vez que vieron a Nagisa Shiota - dijo la mujer sin rodeos - ¿Eh?, ¿Quién habla?, ¿Por qué quiere esa información? - era lo que preguntaban los chicos y Karma volvió a temblar, la mujer suspiro arrastrando su estrés y furia por cada segundo que el suspiro duraba - Soy Akabane Akane, yo me he dado a entender... - los chicos al otro lado de la línea temblaron al sentir esa oscura presencia tras sus espaldas - Denme la maldita información que tengan sobre mi hija - dijo ella y los chicos tragaron en seco - No la vi después de clases de deportes, al salir de la escuela sus cosas se habían ido, suponíamos que se había ido temprano con Karma - dijeron los chicos al unísono y la mujer le mando una mirada amenazadora al chico de ojos cobrizos - Gracias por la información - dijo la mujer y colgó ambos teléfonos - Si no pueden hacerlo ellos, la buscaré por mi misma - susurro mientras tomaba un abrigo rojo escarlata, tomaba un juego de llaves y salía de la casa dejando a Karma rodeado de sirvientas que querían ayudarle // Escuela Kunugigaoka, 7:59 am // - ¡Nagisa! - grito Karasuma seguido de Akane, ambos miraban con terror, horror, tristeza, pena, tantas emociones horribles y escandalosas, a la joven de cabellos celestes, ojo zafiros extremadamente opacos, sin brillo, sin luz, e incluso, podría decirse que se quedaban sin color. La ropa de la chica estaba rota, ella misma la había roto con sus uñas, que ahora, parecía estaban sangrando, su piel al descubierto podían dejar al descubierto innumerables marcas que no se había hecho ella, parecían tener al menos un mes de hechas. Akane supo quien se las había hecho, Hiromi Shiota, todo su ser explotó. Primero: No quiere a su HIJO por ser hombre. Segundo: Le quita su libertad y cualquier posibilidad de ser feliz (a excepción de Karma, puesto que si eran amigos la dejaba en una buena posición social). Tercero: Le quita su identidad. Cuarto: La vende y miente diciendo que era un secuestro, dejando a Nagisa vivir un infierno durante siete meses a sus, apenas, 8 años de edad Quinto: La encierra en su propia casa, sin comida, agua, o alguna cosa dejándola en penuria Sexto: La deja en completa oscuridad por más de una semana E incontables cosas que hacían sufrir a la chica, ahora se da cuenta, que no sólo le hizo daño psicológico y emocional, sino también físico, dejando cicatrices en la hermosa piel de marfil de la joven. Akane se acerco con cierto recelo, la chica se alejo lo más que podía de aquella mujer, liberando una pequeña sed de sangre - Ven aquí querida - susurro con dulzura y Nagisa corrió a los brazos de la pelirroja, dejando salir sollozos y frases intangibles. Karma quien estaba detrás de ellos, miro detrás suyo y vio como se había formado una conmoción de estudiantes, padres de familia, profesores e incluso gente que no pertenecía al lugar. Con una voz tenebrosa y furiosa susurro: - ¿Quién lo ha hecho? - todos tragaron en seco al escuchar aquella imponente voz, sintiéndose acorralados entre la espada en la garganta y la pared. - ¡Que venga aquí quien sepa quien lo ha hecho y tendré misericordia! - dijo y la joven paso al frente llorando - Lo siento... - susurro entre sollozos antes de ser tomada del cuello - ¿Lo has hecho tu? - pregunto Karma y varias personas retrocedieron al sentir aquella sed de sangre tan escabrosa y terrorífica - No... - dijo ella como respuesta - Fue... Nakamura - susurro antes de caer al suelo y toser en busca de aire
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