// Perspectiva de Karma //
- N-Nagisa... - susurre débilmente esperando una respuesta, pero ella solamente comenzó a caminar como si nada, hasta que choco con la chica
- Lo siento, Nakamura-san - susurro, sabía que... Estaba rota, nuevamente
- ¿N-Nagisa-chan...? Lo siento, no sabía que... - fue interrumpida por mi mirada asesina, me molesta, realmente me molesta mucho que sean tan hipócritas
- Por favor... - susurro Nagisa con su mirada tras su flequillo - No vuelvas a llamarme así - continuó y siguió caminando, yo la seguí, pero antes mire con furia a Nakamura
- Nagisa.. - dije para después tomarla del hombro y voltear su cuerpo para que me mirara, no me arrepiento de haberlo hecho, ella me abrazo fuertemente y yo me sonroje un poco - No les hagas caso, sigues siendo mi princesa de todas formas - dije acariciando su cabello celeste, ella rió por lo bajo y levanto la mirada
- Tienes razón! Karma-kun es la única persona que necesito a mi lado... ¿Verdad? - yo asentí a lo que dijo, puede que sea egoísta al querer sel único que escuche esas palabras, y que probablemente Nagisa sólo las diga por que esta en shock, pero... Aún así, este sentimiento no se va de mi pecho, es algo parecido a la alegría, pero también es miedo y nerviosismo, además de que aveces tengo un nudo en la garganta y quiero llorar.
- Vamos Nagisa, o no podremos llegar a casa para la cena - susurre, ella se separo de mi y entrelazamos nuestras manos para seguir caminando, esta sensación, la sensación de tomar la mano de Nagisa y la calidez y el confort que me transmite es... Único
¡¿Qué estoy pensando?! Nagisa es sólo mi amiga, eso y nada más. Apreté un poco más el agarre de la mano de Nagisa, y ella se preocupo
-¿Estas bien, Karma-kun? - me pregunto y yo solamente apreté más el agarre de su mano, ella se quedo callada.
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- K-Karma... - me sorprendió el que Nagisa no me hablara con el honorífico, pero al girarme y verla. Supe que le estaba haciendo daño, sus mejillas estaban sonrojadas y apretaba sus ojos con fuerza
- L-lo siento - tartamudeé y la solté, sentí una especia de vació al hacerlo
- Esta bien, no te preocupes - me dijo con una sonrisa
Seguimos caminando hasta llegar a su casa y entramos a la sala principal
- Espérame aquí ¿Vale?-yo asentí a lo que dijo y ella se fue
Jamás la he visto, ya sea en ropa interior o denuda... ¡¿Qué demonios estoy pensando?!
Camine por la mansión de Nagisa hasta llegar a su habitación, ¿Por qué jamás me dio una llave de la suya?, sin pensarlo dos veces entré a su habitación, me quede atónito al ver su espalda descubierta con su sostén color rosado, un poco más abajo teía unos boxers, también rosados. Me sonrojé súbitamente y Nagisa se giro a verme
- ¡Sal de aquí pervertido! - me grito sonrojada
- ¡Lo siento mucho! - grite avergonzado, pero casi al salir me tropecé con algo (unos tacones) y caí al suelo, pero me sostuve de una tela relativamente delgada, cayendo encima de Nagisa con algo en manos
- ¡No mires! - me grito y yo vi mi mano, la tela que sostenía era ni más ni menos que su sostén.
// Perspectiva de Nagisa //
- ¡No me mires! - grita otra vez y Karma cerró sus ojos
¿Qué hago? Si, si Karma se da cuenta de que en realidad soy un chico me odiará. Le quite mi sostén de su mano y me cubrí con mis brazos
Por favor no... No me veas. No te des cuenta, aún no... Por favor
- K-Karma... - susurré con mis nervios subiendo al infinito
- ¿Q-qué pasa Nagisa? - me pregunto, yo... Yo realmente le quiero
- No abras tus ojos, pase lo que pase - susurre en su oído, sentí mis mejillas arder, pero cerré mis ojos y me puse el sostén
- ¿P-puedo a-abrirlos? - me pregunto
- E-espera un poco - susurre y con todas mis fuerzas, estiré mi brazo hasta alcanzar la blusa que me iba a poner en un principio - Ya... Ya esta - dije y Karma se levanto abriendo sus ojos
- Lo siento mucho Nagisa - se disculpo y yo reí nerviosamente
- Esta bien... dije mientras me levantaba y guardaba mis últimas cosas, la verdad no me moleste, sólo me sentía avergonzada y… Extraña
Quiero mucho a Karma, y si él se da cuenta de lo que realmente soy, y me odia... Creo que podría morir, sólo puedo confiar en él, Nakamura me odia, y... Tiene razón.
-¡¿Nagisa?! - mi sangre se heló y mis ojos se abrieron como platos, no... no quiero que ella venga
La puerta se abrió súbitamente y yo sentí como caía al suelo
- ¡Nagisa! - gritó Karma
- ¡Encerrada en tu cuarto con un chico y sólo con una blusa! Maldita impura, así ya ningún chico de buena familia te querrá, eres una idiota, manchando mi nombre, además de no ser lo que yo esperaba - me gritaba mientras me golpeaba, mis ojos ardían y me sentía realmente triste e impotente
- ¡Detente! - grito Karma mientras trataba de detener a mi madre, pero ella lo tiro al suelo y siguió golpeándome y gritándome, gritos que ya no podía escuchar con exactitud
- ¡Todo es tu culpa por ser un...! - y la callé, si lo decía, si lo decía y Karma la escuchaba, él me odiaría, no quiero que eso pase. Me levante y tape su boca con mis manos, no sabía de donde saque el valor para hacerlo, pero lo logré. - ¡¿Ahora callas a tu madre?! - me grito mientras tiraba mis brazos a un lado, sentí... Sentí como si uno de mis huesos (el hombro) se hubiera salido de los demás
- ¡Nagisa! - gritó Karma, y Shiota-sama me volvió a golpear con todo el odio que habitaba en su corazón hacia mi persona, sonreí en mi mente mientras me preguntaba
> esa voz me asusto mucho, fue la misma que escuche "aquel día". Temblé de terror y cerré mis ojos mientras sentía un fuerte dolor en mi hombro
Ella seguía golpeándome, yo creí que moriría. Y sonreí...
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- ¡Detente Hiromi Shiota, Nagisa es mi hija y no puedes tocarla! - gritó un hombre al lado de una mujer pelirroja ¿Akane Obacchan?,
¿Su hija?, ¿Yo... De quién?