Capítulo 9 “Tenía miedo”

1039 Words
// Varias semanas después de aquel incidente, en la mansión de los "Akabane" // - ¡Despierten que esta listo el desayuno! grito Nagisa mientras se quitaba el delantal y subía a toda prisa las escaleras, entró a una de las habitaciones y abrió las cortinas con delicadeza. La chica salió después de hacer y e adentro a un pasillo realmente largo, en medio de este tomo una bocanada de aire - ¡Despierten! - gritó con todas sus fuerzas - ¡¿Nagisa?! - gritaron los cuatro hermanos al unísono, ella suspiro y nuevamente bajo las escaleras - ¿Qué paso arriba? - pregunto la pelirroja bajando al comedor - Tengo un asunto que atender en la escuela, así que no voy a despertarlos uno por uno, es cansado - dijo la chica mientras servía el desayuno - ¿Estas bien? - pregunto Yuuki entrando al comedor, seguido por Shima - Si, si... Fabulosa. - susurro mientras servía el de Karma e iba por sus cosas - ¿Tu no comerás? - pregunto Akane bajando las escaleras - No, yo... Comí antes que ustedes, no se preocupen - dijo y salió de la casa, Akane bajo la mirada y se sentó en una silla de caoba. Tres de los hermanos estaban presentes en la misma habitación. Karma seguía cambiándose para ir a la escuela. - ¿Akane Obasama, usted sabe algo del comportamiento de Nagisa? - pregunto la pelirroja menor un tanto nerviosa - Ayer Nagisa fue al hospital - susurro la mujer, los rostros de Shima, Yuuki y Sakura eran un poema, estaban atónitos, sorprendidos, algo preocupados e incluso asustados. - ¿Qué fue lo que paso? - pregunto Shima levantándose de golpe - Nagisa... Ella tal vez estará distante de todos por un tiempo... - y subió la mirada para encontrarse con la de Karma, él al igual que todos estaba sorprendido, y más porque sólo había escuchado que estaría distante de ellos - Incluso de ti Karma - agregó . . . Nagisa se encontraba en la piscina de su escuela, no nadando, sólo rozando su mano contra el agua cristalina, sonriendo con nostalgia y sintiendo su pecho estrujarse - L-lo siento... No sabía que había alguien aquí - dijo un joven con el rostro sonrojado - No te preocupes, no soy parte del club de natación o algo por el estilo - dijo ella levantándose de la orilla donde estaba con una pequeña sonrisa que sólo mostraba tristeza, así como sus palabras - ¿Quién eres? - pregunto el joven dando un paso con dirección a la chica, Nagisa instintivamente se alejo un poco, pero lo suficiente como para caer al agua, sin poder moverse por la impresión y moviendo sus brazos por ayuda Nagisa se quedaba sin aire, el chico se aventó al agua y comenzó a buscarla, Nagisa se iba quedando sin aire con cada movimiento que hacía, y cerro sus ojos dejándose llevar, adentrándose cada vez más en el agua, el chico en un desesperado intento salió del agua y vio como debajo de ella, se encontraba aquella chica de cabellos celestes sin aire, con los ojos cerrados y la última burbuja de su aire explotando frente a él. El chico sin pensarlo dos veces volvió a zambullirse dentro y la tomo del brazo. La abrazo entre sus, algo, fuertes brazos y la saco del agua para dejarla en la orilla del empedrado de marfil hermosamente blanco mojado por las ropas de la joven y algunas gotas de las caídas de ambos, el chico sin saber que hacer exactamente aplico presión en el pecho de la chica como se lo habían enseñado en la clase de biología. La joven comenzó a toser después de unos cuántas opresiones. El chico suspiro de alivio al ver el agua salir de los labios de la joven, los ojos zafiro de la chica comenzaron a abrirse -¿Estas bien?- pregunto el chico mientras la tomaba de la mano, ella por instinto se soltó de él y se alejo un poco - ¿No confías en mi? - volvió a preguntar con un poco de ironía en su voz, Nagisa sólo puso una de sus en su pecho y cerro sus ojos asintiendo con la cabeza - ¡Te acabo de salvar la vida! - gritó con algo de enojo. Nagis abrió sus ojos de golpe y se alejo aún más - Lo siento... No me hagas nada - susurro con algo de miedo y el chico abrió sus ojos con sorpresa y algo de tristeza - No te haré daño - susurro abriendo sus brazos y sonriendo tranquilamente mientras sus cabellos castaños caían sobre su frente, tapando un poco sus ojos de color avellana - Te he salvado porque no quiero hacerte daño, ¿Confías en mi? - pregunto y ella negó un poco asustada - Déjame acercarme a ti y te demostraré que no soy una mala persona - susurro con un poco de esperanza a que su voz sea escuchada, dio un paso y ella no se movió, otro y no se inmuto, y siguió así consecutivamente hasta llegar a la peliceleste y abrazarla . . . - ¿Dónde esta Nagisa? - pregunto por décima vez un pelirrojo sacando su teléfono celular para mirar la hora. Sin mirar o esperar a alguien entro al salón de clases y notó que Nagisa no se hallaba en su asiento, eso sólo hizo que se preocupara al máximo por ella - ¿Karma? - pregunto una rubia acercándose al pelirrojo, sin embargo éste no le hizo caso, salió corriendo por el pasillo dejando su bolso en la entrada del salón, corrió sin saber a donde iba a llegar, corrió sin saber donde se encontraba, y chocó con una persona mojada. - ¡Lo siento! - se disculpo el chico - ¿Te encuentras bien? - pregunto extendiendo su mano al pelirrojo, quien no la acepto y se levanto sin ayuda. Cuando iba a volver a correr se quedo estático cuando sintió unos brazos posarse a cada extremo de su cuerpo, sintiendo esos brazos tan conocidos rodeándolo, sabiendo que esa persona tenía miedo - Karma - dijo la peliceleste ahogándose en su aroma a fresas
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