Capítulo 14 “No exactamente…”

1788 Words
Nagisa se encontraba peinando su cabello, no lo dejaría suelto, era una fiesta demasiado elegante como para no tener un peinado algo refinado, sin embargo, en vez de pedir ayuda a los más grandes peluqueros o estilistas (como lo habían hecho Yuuki, Shima, Sakura y Karma) decidió peinarse ella misma, tomando dos partes de su cabello (de los costados) y pasarlos por detrás de su cabeza como una diadema, logrando así una media coleta, esta era amarrada por un hermoso broche. - Karma... - susurro con dulzura, arrastrado el nombre como un suspiro, recordando como aquel día en la cafetería de parís "La Caféothèque", en 52 Rue de l'Hôtel de Ville. A los seis años. Conoció a una mujer de cabellos rojizos bastante hermosa, y a su hijo, que era como su viva representación, sin embargo ella había permanecido en silencio, con los modales correctos que su madre le había enseñado desde que tenía consciencia. Recordó como al chico se le había caído un broche, ella lo había levantado y se lo había extendido con una expresión neutra, más el chico le sonrió, después de unos años de haberse conocido ella le pregunto el porqué le había regalado ese broche cuando se conocieron a lo que Karma le había respondido > recordó y soltó una ligera risa, los que pasaban cerca de la habitación y escuchaban la suave risa de la joven creían que junto a esta se escuchaban las campanillas que titilaban a su lado junto a un hermoso sonido - ¿Señorita Shinobu? - pregunto una voz detrás de la puerta, Nagisa la reconoció enseguida y abrió la puerta con prisa - ¿Pasa algo, Akane Obacchan? - pregunto con una sonrisa - Quisiera que a partir de ahora me llamarás "mamá" o "madre", pero sé que no te puedo obligar a eso y... - la mujer fue interrumpida, por una muy avergonzada peliceleste - ¿P-pasa algo... Mamá? pregunto con el rostro sonrojado a mas no poder, todo quedó en un pequeño silencio, el cual fue roto por la mismísima Akane - ¡Nagisa! - grito la pelirroja emocionada abrazando con fuerza a su "hija" . . . - Creo que estas lista - dijo Sakura mientras le ponía un ligero broche violeta en su cabello amallado en una coleta de lado que caía suavemente por sobre su hombro llegando a la parte de su pecho - Eres una excelente modista, debo aceptarlo - susurro Manami mientras se observaba al espejo. Llevaba un vestido corto hasta la rodilla, sin mangas, con encajes en los hombros que se extendían hasta la falda y unos tacones blancos que dejaban al expuesto sus tobillos, la chica no llevaba puesta unas medias o algo que cubriese sus piernas. - ¿Gracias? - dijo la pelirroja con duda, casi lanzando una carcajada, ¿Qué pasaría al iniciar la fiesta? Vaya que le llamaba la atención, > pensó para si misma - Oye, Sakura.. - la puerta fue abierta dejado ver a un pelimarino y a un pelivioleta - ¿Qué pasa? - pregunto ella de manera "inocente" - ¿Quién es ella? - pregunto Yuuki señalando a la pelinegra/morada - Que educación, mi nombre es Manami Okuda y soy la pareja de Karma Akabane - dijo ella y los chicos intercambiaron miradas, en ese momento Yuuki y Shima comprendieron el "plan" de su hermana, sonrieron con maldad, una sonrisa digna de un Akabane sin lugar a dudas, sin embargo a Manami le heló la sangre esa mirada - ¿Para qué venían Yuuki, Shima? - pregunto Sakura, rompiendo el anterior silencio que se había formado - ¿Tu no ayudaste a elegir el vestido de Nagisa? - pregunto Yuuki algo sonrojado, Shima asintió, nadie sabía (al menos ellos no) la forma en que vestiría Nagisa, sin embargo tenían en claro que llevaría un vestido corto, puesto que era la anfitriona de la fiesta y esa era una "tradición" en la familia Shinobu, nadie usaría un vestido corto en aquella fiesta más que Nagisa, y al parecer se formaría un gran escándalo por la misma - ¿El vestido? No fui yo quien lo escogió, pero pueden preguntarle a Akane-sama, estoy segura de que ella ya vio a Nagisa - dijo mientras se sentaba en su cama con las piernas cruzadas de manera elegante, el vestido de color melón se levantó un poco dejando al descubierto sus perfectos tobillos, una sonrisa gatuna surcó sus labios - ¿Qué tienes planeado? - pregunto Shima mientras entrecerraba sus ojos y cruzaba, con la misma elegancia de Sakura, sus brazos - No losé, ¿Por qué no vamos a ver a nuestra querida Nagisa? - pregunto con ese tono tan característico de Karma, Manami la vio no sólo con curiosidad, sino con furia y enojo, ¿Cómo se atrevían a hablar de Nagisa frente a ella? - ¿Estas segura? Nadie puede verla hasta el inicio de la fiesta - susurro Yuuki un tanto preocupado - ¡Pero todos queremos verla! - dijo ella con un pequeño puchero // Al inicio de la fiesta, durante las presentaciones de los familiares, socios, amigos, etc. // Los murmullos de la gente acompañados de la música de violín y el piano era lo que sobresalía en la mansión Shinobu/Akabane, una voz sobresalía de las demás, y era la de un hombre que se hallaba al inicio de las escaleras, nombrando a las nuevas personas que llegaban a la fiesta. Los amigos de Nagisa y la novia de Karma no habían sido nombrados (ni siquiera Nagisa), puesto que eran de las familias más cercanas a la anfitriona, sin embargo Akane ya había sido presentada, todos alabaron su vestido, tan rojo como el fuego, una representación perfecta de la pasión, o mejor dicho del alma de la portadora. Yuuma y Hiroto estaban nerviosos, estaban por presentarlos y según sabían debían bajar las escaleras mientras lo hacían, serían el centro de atención por algunos minutos y eso les aterraba - ¿Y Manami? - pregunto Karma, Sakura entrelazó su brazo con el de su hermano y sonrió socarronamente - ¿Sakura? - pregunto ahora con una ceja alzada - No pasa nada, ella quiere sorprenderte con el vestido, además la verás después de tu nombre, después de todo siendo tu pareja debes esperarla en las escaleras para tomar su brazo como el caballero que eres - dijo ella como respuesta, Yuuma rió quedamente y Hiroto frunció el ceño > se preguntaba Hiroto mentalmente, Yuuma comenzó a caminar frente a él y supo que ya había llegado la hora, estaba temblando, apenas se encontraban en las escaleras notaron las miles de miradas que eran dirigidas hacia ellos por mujeres, hombres, o simplemente chicos y chicas esperando saber quien eran. - Isogai Yuuma y Maehara Hiroto, amigos de la señorita... - el homre casi se ahoga al ver el nombre en el pergamino, tosió un poco para seguir hablando, pero estaba tan pálido que muchos creían que había visto a un fantasma - A-amigos de la señorita Shiota - concluyó y los murmullos no hicieron esperar en toda la habitación, sudor frío bajaba por la espalda de Hiroto mientras se preguntaba ¡¿Cómo Yuuma estaba tan tranquilo?! Yuuma suspiro y miro delante de él para encontrarse con una cabellera verde, y una mirada asombrada se posó en los tres. ¿Cómo había entrado Akari en la fiesta? - Yuuki y Shima Akabane - señalo y los susodichos salieron del corredor, algunas personas aplaudieron al ver a los chicos, la mayoría de las miradas dirigidas a ellos eran de chicas esperando ser acortejadas por tales chicos (princiálmente por su posición económica). -Sakura y Karma Akabane - volvió a decir el hombre y el mundo de Okuda (donde quiera que se encontrará) se volcó al escuchar el nombre de la supuesta "modista" acompañado con el apellido de su novio, ¿Podía ser más estúpida? Karma, sé que te quedarás aquí a esperar a Okuda, por eso mismo te diré que... - Sakura se acercó al oído de su hermano y sonrió con nostalgia - Hubiese preferido que tu te quedases con el amor de Nagisa a que estuvieras con tal escoria - si no fuese por que ya estaba ajando las escaleras y Karma se hallase en "shock", Sakura ya estaría con un golpe en varias partes de su cuerpo, inmovilizándola - Manami Okuda, novia de... y nuevamente, el pobre hombre casi se atraganta por el nombre de la persona, ¿Cuántas sorpresas más faltaban para concluir el día? - N-novia de Akabane Karma - leyó lentamente. A los ojos de Karma todo paso en cámara lenta, no negaría que Okuda se veía bien, sin embargo... TODOS comenzaron a mirar horrorizados a la joven de vestido n***o, Yuuma y Hiroto abrieron con mayor sorpresa sus ojos. Los murmullos, e incluso gritos no se hicieron esperar. Nagisa salió de su habitación para ver lo que pasaba. - ¡¿Esa es la futura desgracia de los Akabane?! - grito un hombre y la paciencia que Karma guardaba se fue por el caño en ese momento - ¡No hablen de ella como si la conocieran, ustedes no saben nada, gente hipócrita que se basa en las posiciones económicas de las personas! - gritó el pelirrojo, la familia Akabane (o al menos la más cercana a Karma) se quedaron estáticos, ¿Tanto quería a esa zorra? Nagisa hubiese deseado no salir de su habitación en es momento, puesto que sintió como su corazón daba un vuelco, cerro sus ojos por el dolor en su pecho > se repetía ignorando el dolor de su pecho. El golpeteo de los zapatos de un hombre que estaba subiendo las escaleras con fiereza y rapidez se escucharon después del grito de Karma, quien cerro los ojos esperando el golpe que se le avecinaba. Lo sabía muy bien. El golpe se escucho en toda la habitación, fue una gran bofetada nadie lo podía negar, pero no impacto en el lugar que debía, Karma abrió sus ojos impresionado, mientras estos se volvían de un dorado puro. Los cabellos de Nagisa parecían volar por el repentino movimiento de su cuello y rostro, sus ojos estaban ocultos tras su flequillo. Por el fuerte impacto Nagisa casi cae, Karma abrazo a Nagisa de la cintura mientras esta ocultaba su mirada en su pecho. Estaba destrozada y no exactamente por el golpe en su mejilla.
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