Las y los sirvientes corrían de un lugar a otro preparando las mesas, las sillas, los sillones, la pista de baile, las presentaciones de cada invitado, los platillos en base al invitado, limpiando la mansión para que esta quedase impecable.
En la habitación de Yuuki, había cuatro sirvientes eligiendo su vestimenta. En la habitación de Shima había tres sirvientes quienes lo ayudaban en su peinado, vestimenta y accesorios. En la habitación de Sakura había ocho sirvientes al igual que en la de su hermano.
Sin embargo, había una habitación, en la cual sólo había una luz encendida proveniente del cuarto del baño, en el cual, se hallaba la delgada figura de Nagisa, en su blanquecina piel de porcelana se hallaban diversas marcas, desde rasguños y moretones hasta lo que parecían ser cortes hechos con dagas y cuchillas, Nagisa paso sus manos por los moretones hasta llegar al reciente moretón de su hombro, aquel que ya no le permitiría tocar el violín o nadar
- El vestido es muy hermoso - susurro mientras pasaba sus manos por el vestido de un maravilloso n***o azabache, de mangas largas y finas de un color beige suave, que se expandía hasta el cuello, un vestido algo corto, pero que quedaba a juego con la "reunión" que se llevaría a cabo esa noche en la mansión Akabane. Sus amigos Hiroto y Yuuma habían sido invitados por petición suya, mientras que Manami iba por la invitación de su pareja.
- ¿Shiota-sama, quiere que la ayudemos en algo? - pregunto una sirvienta al otro lado de la puerta
- No es necesario, gracias - dijo Nagisa mientras comenzaba a cepillar su cabello, al terminar lo deja suelto, rara vez que lo dejaba así, se miro en el espejo y sonrió con un poco de tristeza mirando su hombro - Después de todo... Sigo siendo parte del sueño de mi madre - susurro mientras se ponía el vestido que llegaba a la mitad de sus muslos, además del vestido decidió usar unas medias negras que cubrían la piel expuesta de sus piernas, y unos zapatos negros que se hallaban junto al vestido
Nagisa, ya lista, bajo las escaleras, causando un leve golpeteo con los tacones en el suelo, el sonido de sus zapatos le daban la bienvenida a una vida que jamás había vivido y que todos creían que la había tenido, una vida llena de lujos, ropas y joyas preciosas, zapatos de gran "calibre", y una vida llena de cariño y amor paternal.
// En otro lugar, más específico, la casa de Manami Okuda //
-¡Oh mi Dios estoy tan emocionada! - dijo saltando una pelinegra
- Vamos, no creo que sea la gran cosa, y además es sólo una reunión familiar, ¿Por qué debes vestirte de manera tan formal? - pregunto un chico a su lado
- Karma me ha invitado a su casa, para conocer a sus padres >y tal vez me presente como su novia, quien sabe tal vez nos comprometemos en la misma reunión, quiero lucir bien para la ocación - dijo la chica probándose otro vestido elegante - Ah, pero no sé como es la familia de Karma, ¿Será mejor irme con ropa normal? - pregunto en voz alta
- Creo que sería lo mejor, una reunión familiares con pocas personas, de seguro sólo estarán sus abuelos, padre y hermanos - dijo el chico y Manami sonrió
- No tiene hermanos - dijo ella decidida - Pero, tienes, razón, iré a cambiarme - entró en una habitación no muy grande y escogió algo de ropa para después cambiarse en el mismo lugar -¿Y bien, qué te parece? - pregunto saliendo del armario, el chico sonrió y levanto su pulgar
- Te queda bien - dijo con una sonrisa
- ¡Gracias! Entonces me voy - Manami recogió un abrigo y se fue corriendo por las aceras y calles de la ciudad hasta llegar a el metro. Donde se encontró con Hiroto y Yuuma - ¿No se van a mover? - pregunto algo molesta, Hiroto frunció el ceño
- Te estábamos esperando, Hiroto es el único que sabe como llegar a la casa de Karma-kun - dijo Yuuma tomando a Hiroto del hombro para que se calmara
- Vamos - dijo Hiroto enfadado mientras comenzaba a caminar.
// Después de una media hora, frente a la mansión "Akabane" //
- Estamos aquí - susurro Hiroto deteniéndose frente a una reja negra con las iniciales "A & S". Manami y Yuuma estaban con la boca abierta, la palabra "impresionados" era muy poca para describirlos. ¿Akabane Karma era tan rico?
- Buenas tardes - saludó de manera cortes Hiroto
-¿Invitados de...? - pregunto una mujer al otro lado de la línea
- Yuuma Isogai y Hiroto Maehara, invitados de Nagisa Shiota... Y Manami Okuda, invitada de Karma Akabane - dijeron ellos y la mujer se tardó en contestar.
- A-adelante - respondió aún anonada
Hiroto camino frente a ellos, hasta llegar a una puerta de un magnífico color blanco, sin impurezas, completamente limpia. Sin tocar o pronunciar alguna palabra, ésta fue abierta dejando ver a una mujer de cabellos pelirrojos, con un hermoso vestido rojo escarlata que combinaba perfectamente con la imagen de aquella mujer, que a la perspectiva de los chicos, daba miedo
- ¿Quiénes son ustedes? - pregunto la mujer mirando a los chicos con frialdad
- Yuuma Isogai y Maehara Hiroto, señorita - dijo el castaño nervioso, señalando al rubio y a si mismo
- ¿Son los amigos de Na-cchan? - pregunto ella con una sonrisa, siendo más amable
- S-soy... Manami Okuda - dijo la pelinegra, Hiroto la miro con odio
- La novia de Karma - susurro la mujer y Manami levanto su mirada
- U-usted debe ser la madre de Karma - susurro ella y una carcajada apareció detrás de la puerta
- ¿Mi madre? - pregunto el pelirrojo saliendo a la luz, pero calló su risa al ver a sus compañeros y novia. Soltó un sonoro suspiro y las sirvientas llegaron detrás de él
- ¿Pasa algo, Akabane-sama? - pregunto una de ellas con miedo a la respuesta
- Ella es Manami Okuda, díganle a Sakura que necesita ropa, y no... - cambio su mirada a una fría, que hacía temblar a las chicas - No el digan a Nagisa lo que vieron - agrego
- P-por supuesto Akabane-sama- dijeron ellas al unísono y Okuda fue arrastrada a una habitación en donde se hallaba la pelirroja
- ¿Karma la envió? - pregunto con burla
- Soy Manami Okuda - dijo la pelinegra con molestia, sin saber que a la persona que le hablaba era ni más ni menos que la gemela de Karma
- Es la novia de Akabane-sama-dijo una de las sirvientas y la sonrisa de Sakura desapareció
- Yo elegiré algo apropiado para ella - dijo y comenzó a sacar vestidos de su armario, hasta llegar con un vestido n***o, sonrió con maldad y sadismo
// Con Karma, en la habitación de Shima //
- ¿Qué hacen vestidos así? - pregunto Karma con enojo mientras buscaba trajes en la habitación de Shima
- ¿Esta mal?, Nagisa dijo que era una reunión - dijo Hiroto cruzado de brazos
Karma soltó un bufido y los miro
- ¿Saben como son las reuniones de los Akabane y SHINOBU? - pregunto remarcando el apellido de su abuela, los chicos temblaron con sólo pensar en que los hayan visto así - De todas formas, los presentarán como amigos de Nagisa, será mejor que se vean bien, la noticia de esta noche los sorprenderá - dijo Karma mientras imaginaba sus rostros
- ¿Los trajes no deberían ser negros? - pregunto Yuuma mirando los trajes que salían del armario
- ¿Estas loco? - pregutno Karma un poco aterrado - El n***o en la familia Shinobu significa que la persona que lo usa desea la muerte de la futura heredera, infedelidad, además de otras cosas que son realmente malas y crueles para la misma persona - dijo Karma tratando de evadir un poco el tema - Sólo lo usan para un entierro o cosas así, sin embargo Akane-sama usa vestidos rojos para cada ocasión... - dijo Karma, recordando a su abuela a su lado con un vestido rojo que resaltaba entre la gente, mirando atentos la tumba de su....- Aunque en la familia Akabane no son muy malos, sólo los Akabane pueden usar trajes negros en estas reuniones. Si son de otro apellido los Shinobu los odiarán y no permitirán que se acerquen a alguno de nosotros - dijo Karma mientras les entregaba los trajes
- Y-ya veo... - susurro Hiroto mientras imaginaba a Nagisa con vestidos coloridos - P-por cierto Karma, ¿Cómo vestirá Nagisa? - pregunto Hiroto y Karma bufó
- Nadie lo sabe - susurro mientras abría la puerta de la habitación - Ni siquiera la he visto hoy- dijo para después salir de la habitación y dejar que ambos chicos se cambiarán de ropa