Capitulo 2

1163 Words
Horas después. Al fin terminé el show para esos hombres, pude ver sus caras y estaban muy contentos con mi baile y el de las chicas. Lo bueno de todo esto es que pude liberarme del hecho de tener que acostarme con ellos por un imprevisto que tuvieron, gracias al cielo se fueron rápido del club. Ahora tendré un poco de más tiempo para ver a mi pequeña y a mi madre, compraré algo de comida de camino al apartamento, la llamaré para que no prepare nada de cenar y aligerar sus cargas. Ring, ring. Ring, ring —Hola hija mía. —Hola mami, ¿cómo estás?. —Preocupada por ti hija, ¿cómo estás tú?. —Guarda la calma mami, estoy bien, ya terminé el show, estoy por salir al apartamento. —Está bien, ya preparo algo para ti. —No, de camino al apartamento compraré la comida preferida para ti y Ashley, una sabrosa pizza de pollo con champiñones. —Gracias por ser tan bondadosa, a pesar de todo lo que tienes que pasar en ese trabajo, sigues teniendo un corazón de oro. —No agradezcas mami, tú, Ashley y Brittany merecen mucho más. —Bueno, hija, te esperamos, no tardes. —No mami, prometo que llegare pronto, en un momento más nos vemos, dale un beso a Ashley de mi parte. —Así será hija. Te quiero. —Yo igual mami. Cuelgo el teléfono. —¿¡¡Con quien hablas Megan!!?.—Él entra tirando la puerta, David el monstruo como le dice mi madre. —Con mi madre, ¿con quien mas hablaría?. —¡¡No me mientas!!, ¡¡te observé como mirabas a los empresarios mientras bailabas!!, ¡¡eres una zorra coqueta!! —No es así, solo hago bien mi trabajo, para que tú quedes bien, ¿acaso eso no es lo que tú quieres?, o según tú, ¿debo mirarlos mal, mientras hago mis movimientos de baile? —No, pero sabes que me produce muchos celos verte sonriéndoles como si te gustaran, como si te estuvieras gozando el momento. —Solo actuó, como lo he hecho todos estos años, finjo sonrisas, y solo oculto lo sucia y asquerosa que me siento, nada más hago mi papel de zorra, como tú me dices todo el tiempo, por dentro solo deseo estar en el apartamento con mi pequeña. —Más te vale Megan, porque tú eres solo mía, no tienes derecho de ver para ningún otro lado, jamás voy a dejarte y tú no me dejaras, porque te mataría, ¡¡entiendes!!.— Sujeta mi cuello con sus grandes y heladas manos, no lo hace tan fuerte, pero aun así, me lastima. —Ya sé, sé que te pertenezco, también sé que no tengo más salidas, ahora suéltame que me vas a lastimar, ahora debo irme, mi madre me espera. —Todavía no te vas a ir, después de verte moviendo ese cuerpo rico, estoy altamente excitado, ahora quiero que me des placer, quítate la ropa. —Pero David…—. Trato de negarme, pero se que él es más fuerte que yo, nada de lo que diga me va a ayudar a quitarmelo de encima. —Megan, no me enojes por favor, ya hemos tenido esta conversación cantidad de veces, no hagas que te dañe esa carita bonita. Él me tira en la cama, rompiendo mi pequeña ropa interior de encaje n***o con brillantes dorados, y se entra en mí de manera áspera, sin dejar siquiera que pueda lubricar mi zona, él solo lo hace cada vez más rudo, permanezco inmóvil, mientras él saborea cada parte de mi cuerpo como un animal con su presa. De mis ojos brotan unas cuantas lágrimas, creo que son las últimas que me quedan, después de tantas que he derramado en silencio, el hace que sienta dolor dentro de mí sin ningún tipo de compasión. Termina y besa mis labios mordiéndolos un poco soportable y con su cara de descargo se aleja mientras arregla su camisa y pantalón. —¿Te gustó?, porque a mí me encantó, aún sigues estando muy dulce y deliciosa.— Sonríe mientras habla complacido. —Sí, estuvo bien.— Es lo único que se me ocurre decir después de tan asqueroso y repugnante momento, él solo me produce asco, pero no puedo demostrar lo hastiada que me tiene, sería capaz de matar a mi madre y a mi bebé. —Pero por lo menos sonríe, demuestra que de verdad te gusto, y que quieres más… —Me encanto demasiado, solo estoy un poco cansada, discúlpame. —Está bien, para que no digas que soy malo, te llevaré yo mismo en el coche hasta el apartamento. De repente tocan a la puerta. —¿Quién es? —Señor, soy el haitiano, el jefe lo está buscando. —Ya lo hiciste pasar a la oficina. —Si señor. —Sírvele lo que el pida y dile que ya estoy con el. —Como ordene señor. —Bueno, ya escuchaste, el jefe está aquí, entonces vete con el Bombón, el te llevará al apartamento. —Está bien, entiendo.— Me besa y sale de la habitación arreglándose el cabello. —Otra cosa, te envío el auto para que te recoja a las once de la noche, no voy a entrar en discusiones. —Como digas, termino de vestirme y me voy. —Cuídame esas nalgas, preciosa. Por fin se va muy sonriente, me pongo la ropa rápidamente sin tomar un baño, debo darme prisa para tener tiempo de pasar con mi pequeña, ella duerme temprano. David. —Jefe, buenas noches, es un honor tenerlo por aquí. —Ya déjate de lambonerias, tengo algo muy importante que tratar contigo. —Soy todo oídos jefe, lo que usted diga eso se hará, tome asiento por favor, este es su club. —Espero que esto que voy a decir no salga de esta oficina David, solo lo sabes tu y mis otros trabajadores de confianza. —Pierda cuidado, señor, soy una tumba, más leal que un perro. —Esa es la razón por la que trabajas para mí, bien, pasa lo siguiente... Quiero encontrar una chica hermosa, joven y virgen, para hacerla mi esposa.— Paso mi mano por mi cabeza y me quedo pensativo. —Entiendo jefe, pero aquí solo hay rameras y prostitutas, ¿como podría ayudarlo yo?. —¿Cómo que no lo sabes?, no lo sé, tú te haces llamar el mago de este sector, no que todo lo consigues. —Así es señor, y qué pena, pero quería preguntarle, si se puede saber, ¿porque busca una esposa así con todas esas características?, ¿acaso usted no puede encontrar una en su círculo social?. —Por supuesto que puedo encontrar la mujer que se me de mi gana, no voy a decirte mis razones, menos a ti, no es de tú incumbencia, no te pago para que me estes preguntando... —Lo siento señor...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD